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El abogado de Taylor abandona la sala tras enfrentarse a uno de los jueces

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El abogado Courtenay Griffiths, que ejerce la defensa del ex presidente de Liberia Charles Taylor, acusado de crímenes de guerra ante el Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL) en La Haya, ha abandonado hoy la sala tras enfrentarse a uno de los jueces.

El letrado de Taylor se ha ausentado del juicio para mostrar su disconformidad con el hecho que el tribunal no admitiese en el último minuto un escrito resumen de la prueba del juicio por considerarla fuera de plazo.

El abogado ha manifestado que al no admitir ese escrito se "impide la legítima defensa del acusado".

Así, Griffiths ha abierto lo que debían ser sus argumentos finales con el anuncio de que iba a abandonar la sala porque sea habían negado sus derechos para llevar a cabo "una defensa profesional".

El juez del TESL Richard Luzzick ha advertido que la última palabra sobre quién entra o sale de la sala la tienen los propios jueces del tribunal, observación a la que Griffiths ha respondido sin micrófono y sin esperar su turno de palabra.

"Si el señor Taylor decidiera esas cosas entonces sería él quien mandaría sobre este tribunal", le ha apuntado el juez.

En la misma línea, la fiscal jefe el caso, Brenda Hollis, ha rogado a los jueces que impidieran la salida de la defensa del tribunal y ha recriminado a Taylor su comportamiento.

"Esto no es un evento social donde uno decide cuando llega y cuando se va, esto es un Tribunal", ha afirmado.

Tras ausentarse el abogado, los jueces han decidido que Hollis presentase los alegatos finales de la fiscalía.

Después de más de tres años de juicio y 115 testigos, el juicio ha llegado a su fase final, por lo que Taylor podría recibir sentencia a finales de año.

El juicio ha pasado inadvertido hasta que el pasado 5 de agosto testificó Naomi Campbell, a quien el ex presidente liberiano le habría regalado "diamantes de sangre".

Taylor niega haber facilitado armas a los rebeldes en Sierra Leona del Frente Revolucionario Unido (RUF) a cambio de recibir los llamados "diamantes de sangre", que los rebeldes extraían.

El conflicto civil de Sierra Leona, entre 1991 y 2002, causó unos 50.000 muertos y más de 100.000 víctimas.-