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El actor David Arquette se encerrará en una caja para luchar contra el hambre

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El actor David Arquette, protagonista de las películas de la saga "Scream", se encerrará el próximo martes en una caja sobre el Madison Square Garden de Nueva York para recaudar fondos para combatir el hambre en Estados Unidos, informaron hoy los patrocinadores de la iniciativa.

El actor de 37 años, esposo de Courteney Cox, una de las protagonistas de Friends, participará en el proyecto "Bar Hunger", una campaña impulsada por la organización Feeding America y patrocinada por la marca de barras de chocolate Snickers que intentará ayudar a uno de cada ocho estadounidenses que pasan hambre en el país.

Para ello, Arquette se propuso permanecer en una caja de Plexiglas ocho horas el martes y el mismo tiempo el miércoles, en la que podrá comer y donde estará narrando su experiencia a través de las redes sociales Twitter y Facebook.

"He visto de primera mano el impacto del hambre y por eso es por lo que campañas como 'Bar Hunger' son cruciales", comentó Arquette en un comunicado.

"No podemos hacer esto solos, necesitamos educar a todos los estadounidenses sobre este tema y movilizarlos para que hagan algo", añadió.

Su objetivo es recaudar 250.000 dólares a través de donaciones por medio de mensajes de móvil o de la página de Facebook de Snickers para la organización Feeding America, una de las mayores del país que se dedica a luchar contra el hambre en Estados Unidos.

Arquette es presidente del Consejo de Entretenimiento de esta organización, que está compuesto por numerosas personalidades del mundo de la cultura estadounidense como su esposa, los actores Ben Affleck y Jennifer Aniston y los músicos Sheryl Crow y Ben Harper.

La vicepresidenta de comunicaciones de la compañía Mars Snackfood (propietaria de Snikers), Carole Walker, añadió que "Bar Hunger" está "diseñada para atraer la atención hacia un desafío muy real de la sociedad estadounidense"

Según Feeding America, la campaña surge en un momento en el que está aumentando el número de estadounidenses con riesgo de pasar hambre, que se suman a los 36 millones que ya la padecen en el país, de los cuales 13 millones son niños.