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Arrasate se vuelca en la defensa del empleo en Fagor

Miles de personas se manifiestan en la localidad gipuzcoana por el futuro de la cooperativa un día después de que Mondragón anunciara que no seguiría aportando dinero para reflotarla

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Miles de personas han participado este jueves en Arrasate (Gipuzkoa) en una manifestación convocada por los órganos representativos de Fagor Electrodomésticos para exigir el mantenimiento del empleo de la cooperativa vasca, que se encuentra al borde del concurso de acreedores.

La manifestación ha partido a las 18.00 horas desde la planta de Fagor Electrodomésticos del barrio de San Andrés de Arrasate, tras una pancarta en euskera en la que se podía leer 'A favor del futuro', firmada por Fagor y Edesa, la planta del grupo ubicada en la localidad vizcaína de Basauri.

La marcha, mucho más numerosa que la que se celebró el pasado 18 de octubre tras conocerse la situación de preconcurso de la cooperativa, ha contado esta vez con la presencia institucional de los alcaldes de la comarca del Alto Deba, donde está la sede de la empresa, y del diputado de Política Social de Gipuzkoa, Ander Rodríguez, natural de Arrasate.

La manifestación ha sido convocada por el Consejo Rector -órgano de gobierno de la cooperativa- y el Consejo Social -que representa a los socios-trabajadores- de Fagor Electrodomésticos y se celebra un día después de que la Corporación Mondragón, a la que pertenece la empresa, haya decidido no destinar más fondos para reflotar la empresa, que presentará en los próximos días el concurso de acreedores.

La protesta, que ha discurrido entre consignas contra los actuales gestores de la cooperativa y contra el cierre de las fábricas del grupo, ha recorrido las calles céntricas de la localidad hasta finalizar ante el Ayuntamiento de Arrasate, donde el presidente del Consejo Social de Fagor Electrodomésticos, Exabier Arrieta, ha leído el comunicado que hizo público el miércoles este organismo.

Los representantes de la cooperativa han advertido de que la falta de financiación del plan de viabilidad desarrollado provocará que la empresa presente un 'inminente' concurso de acreedores, lo que conllevará indirectamente la pérdida de más de 4.000 empleos en el País Vasco.