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Aumentan a veintinueve los desaparecidos en Madeira, donde ya empieza a reactivarse el turismo

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Los desaparecidos por las inundaciones del sábado en Madeira, que mataron a 39 personas, ya son 29, según el Gobierno del archipiélago portugués que anunció hoy la llegada este fin de semana de dos barcos con 4.500 turistas.

La secretaria de Turismo y Transportes de la isla, Conceiçao Estudante, destacó la reactivación del turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la isla, como muestra de que Madeira se recupera de forma acelerada de los daños del temporal.

Las riadas que destrozaron varios barrios y el centro de Funchal, la capital del archipiélago, durante las torrenciales lluvias del sábado, han dejado además unos 600 desalojados y 18 heridos, según el balance oficial hecho hoy, que elevó en 11 los desaparecidos.

La responsable del Gobierno regional aseguró que aunque no ha concluido la búsqueda de cuerpos en varios estacionamientos públicos anegados por el agua y el lodo, los trabajos van muy adelantados y no se han encontrado hasta ahora nuevas víctimas.

Madeira recupera el pulso de su vida normal y hoy ya funcionaron muchas escuelas, la mayoría de las carreteras y vías públicas interrumpidas han sido reabiertas y más del 50 por ciento de los transportes públicos funcionan normalmente, aseguró Estudante.

Los peores problemas de comunicaciones e infraestructuras afectan a la cercana población de Ribeira Brava y algunos barrios de los cerros que rodean Funchal, donde hubo los peores destrozos.

Según medios portugueses, la tragedia del fin de semana pasado y la imposibilidad del puerto de Funchal de abastecer los cruceros de turistas hasta que fue acondicionado de nuevo el lunes, impidieron que llegaran a Madeira más de 7.000 turistas.

La isla, de 260.000 habitantes, es uno de los destinos habituales de los cruceros de invierno y las autoridades se habían mostrado muy preocupados por las repercusiones para el sector de las imágenes de las trágicas inundaciones que han dado la vuelta al mundo.

Estudante manifestó que con la colaboración de los agentes turísticos se han creado "circuitos alternativos" y los primeros cruceros que llegan tras las inundaciones volverán a atracar en el puerto de Funchal este fin de semana.

Según fuentes del sector, se están registrando muchas cancelaciones y el Gobierno de Madeira se ha puesto el objetivo de que en la Fiesta de la Flor de abril próximo, una de las atracciones del calendario madeirense, la isla esté de nuevo en plena actividad turística.

El presidente de la Administración regional de Madeira, el conservador Alberto Joao Jardim, emitió además hoy un comunicado en el que se quejó de las informaciones "absurdas y faltas de fundamento" sobre la isla.

Su Gobierno fue criticado esta semana por las incongruencias de las cifras de víctimas de la tragedia y el hecho de que no aumentaran durante la semana a medida que se informaba de la aparición de más cuerpos.

Pero Estudante reveló ayer que los 42 muertos anunciados el domingo eran en realidad una "estimación" y que -pese a los cadáveres recuperados desde entonces- sólo se han encontrado en total 39 cuerpos.

Los daños en instalaciones municipales y comerciales de Funchal, la capital de Madeira, se calculan entretanto en 200 millones de euros, sin contar las pérdidas de muchos particulares afectados.

Según el alcalde de Funchal, Miguel Albuquerque, los destrozos en infraestructuras, edificios y equipamiento municipal por las riadas ascienden a 78 millones.

Además, la Asociación Comercial e Industrial de Funchal estima que el sector ha sufrido pérdidas de 120 millones de euros y no se han calculado aún los daños a los particulares por las decenas de casas y automóviles destrozadas en las inundaciones, que han obligado a doscientas familias a desalojar sus viviendas.

Las autoridades municipales detallaron que cerca de 900 establecimientos de la ciudad resultaron afectados por las riadas y un 20 por ciento de ellos ha sufrido daños muy graves.

El Gobierno regional de Madeira decidió no declarar el "estado de calamidad" en la isla, que consideró poco conveniente para el turismo, pero el Ejecutivo nacional anunció que solicitará las ayudas previstas por la Unión Europea en caso de catástrofes.