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Avance hacia la supresión de los paraísos fiscales

Tras las contínuas denuncias contra estos fraudes bancarios, ahora Suiza y Austria abren la puerta para que se puedan 'conocer' las cuentas de los sospechosos y se modifiquen las sanciones

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El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Angel Gurría, se felicitó hoy por los avances hacia 'la supresión del uso abusivo de las disposicones en materia de secreto bancario que facilitan el fraude fiscal' y la tendencia a 'sanear uno de los aspectos más oscuros de la economía globalizada'.

En un comunicado, Gurría se refiere así a las decisiones adoptadas en las últimas semanas por varias plazas financieras, entre ellas Andorra, Liechtenstein, Singapur, Hong Kong, la isla de Man o las islas Caimán, para promover la 'transparencia y el intercambio de información fiscal'.

La OCDE cree que, aunque todavía muchas jurisdicciones mantienen disposiciones que impiden la colaboración en materia de investigación fiscal, las medidas adoptadas recientemente por las plazas antes mencionadas para adaptarse a las exigencias normativas de la OCDE demuestran que se están haciendo 'progresos reales'.

El Consejo Federal helvético decidió hoy flexibilizar el intercambio de información sobre el secreto bancario conforme a las reglas en materia fiscal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El ejecutivo helvético aseguró que simplificará los procesos de intercambio de información en caso de sospechas fundamentadas y concretas. Esta modificación de la regulación permitirá ampliar el intercambio de información con otros países 'en determinados casos'.

No obstante, el gobierno suizo dejó muy claro que el secreto bancario continúa existiendo, y que la adaptación a los estándares de la OCDE en materia administrativa no modifica las reglas para los contribuyentes domiciliados en Suiza.

Austria, que cuenta con uno de los secretos bancarios más restrictivos de Europa, accedió hoy a abrir las cuentas bancarias de ciudadanos extranjeros en caso de sospechas de autoridades fiscales de otros países. El ministro austríaco de Finanzas, Josef Pröll, dijo hoy en Viena que esas sospechas deberán estar bien documentadas para que las autoridades bancarias alpinas accedan a abrir las cuentas de un cliente extranjero. Hasta ahora, las entidades austríacas sólo estaban obligadas a dar información a otros países si había un proceso judicial abierto.

Los países europeos con secretos bancarios como Suiza, Austria, Luxemburgo, Bélgica, pero también Liechtenstein, Andorra y Mónaco, se encuentran sometidas a fuerte presión internacional bajo la acusación de fomentar el fraude fiscal y el lavado de dinero.

Francia espera que en la cumbre del G20 de Londres el próximo 2 de abril se establezca una lista de paraísos fiscales y un dispositivo de sanciones contra ellos para lo que se podrían utilizar dispositivos de la OCDE, indicó hoy su secretario de Estado de Asuntos Europeos, Bruno Le Maire.

'No aceptaremos que haya ciertos lugares en Europa o en otras partes donde el fraude fiscal sea posible o legal, donde la malversción de fondos sea posible', declaró Le Maire en una entrevista a la cadena Radio France Internationale (RFI).

Señaló que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, habían reafirmado en su encuentro ayer en Berlín que quieren 'fijar la lista' de los paraísos fiscales en la cumbre del G20 y 'establecer sanciones' contra ellos.

La organización humanitaria Oxfam alertó hoy de que el envío de dinero a los paraísos fiscales supone cada año la pérdida de hasta 124.000 millones de dólares (96.253 millones de euros) en concepto de ingresos por impuestos para los países en vías de desarrollo.

La ONG explica que anualmente se sacan de estos países 6,2 billones de dólares (4,8 billones de euros), dentro de los cuales entre 200.000 y 300.000 millones de dólares tienen como destino final algún paraíso fiscal.

Esta es la principal conclusión del informe presentado por la organización en coincidencia con la reunión que los ministros de Economía y Finanzas del G-20 mantendrán mañana en West Sussex (en el sur de Inglaterra), y en la que la vigilancia y la regulación de los paraísos fiscales serán uno de los asuntos principales de la agenda.