Publicado: 05.11.2013 10:43 |Actualizado: 05.11.2013 10:43

Bruselas también rebaja las perspectivas de crecimiento del Gobierno para 2014

La Comisión Europea cree que el PIB español crecerá un 0,5% por el 0,7% que sostiene el Ejecutivo. Según su estudio, el paro no bajará del 26%

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La Comisión Europea (CE) ha mejorado ligeramente este martes sus perspectivas sobre la economía de España para 2013 pero advierte en su informe económico de otoño sólo se cumplirán si no hay un cambio en la política económica del Gobierno de Mariano Rajoy, lo que quiere decir que los recortes van a seguir. Según los datos, presentados esta mañana en Bruselas por el comisario de Política Económica, Olli Rehn, el Producto Interior Bruto caerá este año un 1,3%. Son dos décimas menos que en el mes de mayo y coinciden plenamente con las previsiones hechas por el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La cosa cambia, sin embargo, el próximo año, para el que la Comisión habla de un crecimiento muy limitado del PIB en torno al 0,5%. Está tres décimas por debajo de lo que predijo antes del verano y dos por debajo de los cálculos del Gobierno. La cifra, pese a ser positiva, no deja de ser muy discreta y la rebaja en este cálculo se debe, sobre todo, a que en su último informe Bruselas no contaba aún con el efecto negativo de los Presupuestos.

Bruselas viene a confirmar que "tras nueves trimestres de crecimiento negativo, la economía española parece haber empezado a experimentar una moderada recuperación en la segunda mitad de 2013". No obstante, subraya que el principal pilar de ese crecimiento son las exportaciones, al tiempo que advierte del "lastre" ─ menor, eso sí ─ que está suponiendo para la economía la demanda interna.

España necesitará más recortes o "grandes ajustes", que "frenarán la recuperación", advierte la Comisión, que también refleja uno de los problemas a los que el Ejecutivo no se está enfrentando: la falta de crédito y de impacto en la economía real de esas supuestas mejoras económicas. "Pese a la reciente mejora del acceso a los mercados financieros (con una reducción significativa de los intereses), la financiación de las familias y las empresas permanece siendo particularmente estrecha", dice la Comisión en su informe de otoño, que conmina a los bancos, dada la recuperación "de su capacidad para acceder a los mercados financieros con intereses competitivos", a promover los préstamos.

Para 2015, la CE prevé un crecimiento del 1,7%, pero también avisa de que eso sólo será así si no hay "cambios en las políticas". De hecho, habla de que algunas de las medidas de austeridad dejarían de estar en vigor ese año, lo que podrían "deteriorar el balance presupuestario".

En lo que se refiere al paro, la Comisión Europea no prevé milagros y parece más realista que el Ministerio de Empleo al reconocer que la leve caída del desempleo en el tercer trimestre se debió a una reducción de la población activa y al efecto verano. Asimismo prevé que la productividad, una de las banderas del Gobierno de Rajoy,"se va a desacelerar", pero lanza una idea que a más de uno dentro y fuera del Ejecutivo le gustará: "Sin embargo, la moderación salarial podría aún ayudar a que mejoren los términos nominales de los costes laborales".  

Sus previsiones hablan de una tasa de desempleo del 26,6% este año y del 26,4% en 2014 por el 25,9% que anuncia el Gobierno. Rehn, que asumiendo el discurso de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, dijo que la reforma laboral está teniendo efectos positivos, instó, eso sí, a Rajoy, "a adoptar medidas contundentes". 

"Somos plenamente conscientes del alto nivel de paro en España, que exige medidas muy contundentes para mejorar el empleo y especialmente dar trabajo a los jóvenes españoles, que lo necesitan mucho [...] Lo que se necesita es una combinación de un crecimiento más alto a medio plazo, que en el caso de España requiere reformas económicas de largo alcance para apoyar la evolución de la economía hacia un nuevo modelo sostenible tras la burbuja inmobiliaria, y un mercado de trabajo que funcione bien".

En lo que se refiere a la reducción del déficit, piedra angular de las políticas económicas del PP, la Comisión confía en que España cumpla este año con el  6,5% del PIB que exige la Unión Europea (UE) ─ ahí no se tiene en cuenta el rescate a los bancos─, pero estima que se desviará una décima en 2014 y 2,4 puntos porcentuales en 2015. El Ejecutivo comunitario calcula que el déficit español se situará al cierre del ejercicio 2013 en el 6,8% del PIB y que si se descuenta el impacto del 0,3% del rescate bancario, quedará en el 6,5%, en línea con lo establecido por la UE pero con "considerables riesgos".

La CE considera que en concreto, medidas discrecionales de aproximadamente el 3% del PIB, incluyendo el impacto completo para el todo el año de las subidas del IVA y la contención en los gastos, "deberían más que compensar el impacto presupuestario negativo de la recesión y los aumentos de gastos sociales e intereses".

La economía española salió de la recesión en el tercer trimestre del año al crecer un 0,1 % después de encadenar cinco años de crisis económica y tras nueve trimestres consecutivos de caída del PIB.

La CE subraya, además, que pese a que España tomó importantes medidas de consolidación que tuvieron su efecto en la segunda mitad de 2012, la mejora presupuestaria en el primer semestre de 2013 estuvo limitada a aproximadamente 0,2 puntos porcentuales. Especialmente los ingresos por impuestos son "relativamente débiles hasta el momento y tendrán que remontar notablemente en la segunda mitad del año", indica la CE. 

Los servicios del vicepresidente de la CE y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, afirman que los gastos para hacer frente a los intereses y las pensiones seguirán aumentando, pero una caída en el desempleo y el cambio en la fórmula de indexación de las pensiones "debería contribuir a la desaceleración de las transferencias sociales en 2014". No obstante, la CE prevé que el déficit vuelva a subir en 2015, sin cambios en las políticas actuales, al situarlo en el 6,6 % del PIB, lo que supone superar el 4,2 % fijado por sus socios europeos.

La CE se fija más en el déficit estructural, que no incluye la ayuda a la banca y otras medidas puntuales, para valorar el grado de cumplimiento de los países. En este sentido, prevé que el déficit estructural de España se sitúe en el 4,25 % del PIB en 2013 y 2014 antes de subir al 5,75 % en el siguiente ejercicio. En cuanto a la deuda pública, la CE revisó al alza sus cálculos frente a mayo pasado, al situarla en el 94,8 % del PIB (frente al 84,2% anterior) para este año, en el 99,9 % el próximo (comparado con el 91,3 % de primavera) y en el 104,3 % en 2014 (96,8 %). "Importantes déficit públicos y un crecimiento nominal bajo del PIB impulsarán la deuda pública por encima del 100 % del PIB" en este país, señala la CE. EFE