Público
Público

Carmencita Franco afirma que su padre era de los de "ojo por ojo y diente por diente"

La hija del dictador ha otorgado por primera vez su testimonio para un libro titulado Franco, mi padre, escrito por los historiadores Jesús Palacios y Stanley G. Payne

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La hija de Francisco Franco ha hablado por primera vez de su padre, para dar testimonio para la redacción de un libro titulado Franco, mi padre, escrito por los historiadores Jesús Palacios y Stanley G. Payne.

La investigación conjuga documentos oficiales, fuentes del archivo de la Fundación Franco y un cuestionario de 500 preguntas entregadas previamente a Carmen Franco, que contestó sin recibir ninguna remuneración.

Esta es la primera vez que la hija única del dictador rompe su estricto silencio y deja un testimonio que ayude a esclarecer más datos sobre la personalidad de Franco, que no dejó tras de sí ninguna memoria escrita.

Para Payne este no es un intento por parte de Carmen Franco de lavar la imagen de su padre, ya que estima que el testimonio no es ni polémico ni defensivo y que simplemente responde al deseo de una mujer de 82 años de plasmar su visión de la historia.

'No es una versión franquista de Franco a través de la hija', afirmó el hispanista estadounidense. 'Creemos haber logrado el estudio más equilibrado escrito hasta el momento'. Por su parte, Palacios explicó que libro busca ser objetivo y alumbrar más detalles sobre la historia de España a través de la visión de una persona tan cercana al dictador.

Los historiadores afirmaron que a Franco la idea de presidir una dictadura no le preocupaba y era partidario de la pena de muerte, por lo que su hija reconoció que durante su gobierno hubo represión, aunque afirmó que no era un tema del que se hablara en su casa.

'Mi padre era casi de eso de 'ojo por ojo y diente por diente'', confesó en el libro. 'A mi padre la opinión pública de los de afuera, como la había tenido tantas veces en contra, no le importaba demasiado'.

La hija del 'caudillo' niega que se intentara prolongar la vida del dictador con fines políticos y afirma que la decisión final fue tomada por su marido, Cristóbal Martínez Bordiú, que era médico.