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Centelles vale más que Capa

El Estado ejerce su derecho de tanteo y compra 10 imágenes del catalán en una subasta

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Las fotos de Agustí Centelles reclamaron toda la atención de la subasta internacional convocada ayer por la galería Soler y Llach. Con la llegada del lote 162, el silencio de la sala se rompió: la foto Calle del Arco, tomada en la década de los treinta por el fotoperiodista catalán, fue adquirida por 1.000 euros por un pujador con el número 50. El mismo que terminó adjudicándose un total de diez imágenes de Centelles. El 50 era el número utilizado por la representante del Estado en la subasta, que se hizo con las fotografías utilizando su derecho de tanteo.

El protocolo marca que es el Estado el que puja en nombre de las administraciones y los centros. Aunque quien paga es el destinatario final. La fotografía más cara de Centelles fue Guardias de asalto en la calle Diputación, Barcelona, 1936, por la que se pagó 3.500 euros. En total, el Estado gastó 11.300 euros en todas las imágenes de Augstí Centelles.

La Guerra Civil ha estado presente en la subasta no sólo por el nombre de Centelles, sino por el de Robert Capa, de quien se pusieron a la venta en dos lotes fotografías del combate en la Ciudad Universitaria de Madrid, vendidas por 2.200 y 2.500 euros.

Al lado de la representante del Estado, se sentó David Balsells, responsable del departamento de fotografía del Museu Nacional dArt de Catalunya (MNAC). En ningún momento levantó su tarjeta en señal de puja porque en su representación lo hacía el número 50. Antes de que la subasta avanzara hacia la fotografía de medidos del siglo XX, Balsells abandonó la sala y afirmó que 'sin la polémica, Centelles se hubiera vendido igual. Hay que tener en cuenta que estas piezas vienen de la agencia que localizó la foto del caballo en Madrid. Cada pieza tiene una arqueología y su origen es incierto'.

Balsells no quiso contestar si alguna de las fotografías adquiridas por el número 50 era para ingresar en la colección del MNAC. Aunque adelantó que ahora al centro le gustaría empezar una colección de fotografía catalana 'bien hecha, dentro de nuestras posibilidades, para convertirnos en un punto de consulta de la fotografía catalana. Aunque empezar una colección con la poca disponibilidad de piezas y el poco dinero que hay ahora, no es fácil'.