Publicado: 11.12.2013 10:51 |Actualizado: 11.12.2013 10:51

CEOE saca pecho: en 2014 se recuperará un 0,5% del empleo perdido en la crisis

CEOE mejora sus previsiones para la economía española y eleva al 0,9% el crecimiento del PIB para el próximo año

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CEOE ha mejorado sus previsiones para la economía española en 2014, en la que espera que ya haya creación de empleo, coincidiendo con las estimaciones del Gobierno. La patronal prevé que la recuperación del mercado laboral empiece a notarse en 2014, con un "leve aumento de ocupados" en el segundo trimestre, y se consolide en 2015, a medida que la economía española vaya fortaleciéndose.

En concreto, la patronal estima que en 2014 se crearán casi 17.000 empleos. Es apenas una gota, tras la dramática sangría del mercado laboral durante la crisis. La creación de puestos de que calculan los empresarios supone un 0,46% del empleo destruido en los últimos cinco años (desde el tercer trimestre de 2007 se han perdido 3,687 millones de ocupados). En 2015, según la patronal, se generarán cerca de 150.000 puestos de trabajo. Todo ello en un contexto en el que proseguirá la moderación salarial debido a que la recuperación del empleo será "muy gradual".

Igualmente, según las previsiones de CEOE, el número de parados se reducirá de manera paulatina (hasta 5,76 millones el próximo año y 5,51 millones en 2014), debido también a la caída de la población activa, situándose la tasa de paro en el 25,6% en 2014 (ligeramente mejor que la estimación del Gobierno de 25,9%) y en el 24,6% en 2015.

CEOE cree que el PIB tendrá un mejor comportamiento que el esperado por el Ejecutivo. La patronal ha elevado una décima, hasta el 0,9%, el crecimiento estimado del PIB para 2014, debido al mejor comportamiento que mostrará la demanda interna. En 2015, la patronal calcula que el PIB crecerá un 1,6%. "La sorpresa positiva en el comportamiento de la demanda interna en el PIB del tercer trimestre y, sobre todo en el consumo, junto con la fortaleza que mantienen las exportaciones, han mejorado levemente el escenario de previsión en el corto plazo", explica la organización empresarial.

La mejora en una décima de su previsión sobre el crecimiento del PIB para 2014 se basa, según la CEOE, en la demanda nacional, en la que la inversión de bienes de equipo sería el "componente más dinámico" (+6,2%) y el gasto de las familias registraría crecimientos positivos (+0,8%), a la vez que el gasto público proseguiría en tasas negativas (-1,3%). El sector exterior, por su parte, mantendrá el próximo año su contribución positiva al PIB, aunque de menor magnitud, pues las importaciones regresarán a tasas positivas (+2,8%), si bien crecerán a menor ritmo que las exportaciones (+5,5%). El Servicio de Estudios de la patronal, en la revisión de diciembre de sus previsiones, apunta que el mejor comportamiento de la demanda interna "se afianzará" en 2015, año en el que aportaría nueve décimas al crecimiento del PIB, que se situará en el 1,6%, cerrando así la "brecha de crecimiento negativo" que presenta respecto a la eurozona.

En cuanto al déficit público, la CEOE cree que este año no se producirán "grandes desviaciones" respecto al objetivo (6,5% del PIB), pero avisa que sin un escenario de recuperación moderada y sin medidas adicionales de ajuste del gasto público, alcanzar los objetivos de déficit previstos para 2014 (5,8%) y 2015 (4,2%) resulta "más complicado". "El objetivo de déficit público para 2013 es factible. Sin embargo, hay riesgos al alza sobre el ritmo de consolidación fiscal en 2014 y 2015", subraya la patronal.

Las empresas españolas deben poder adaptar el tamaño y condiciones de sus plantillas a la situación económica de cada momento y para eso es necesario un cambio en la negociación colectiva del país, dijo a Reuters en una entrevista el presidente de la patronal española, Joan Rosell. El jefe de la CEOE advirtió además en contra de que el Gobierno abandone el impulso reformista a medida que se acerquen citas electorales e instó a cambiar Europa "de arriba abajo" para hacerla más barata y competitiva ante el impulso de los países emergentes.

La reforma laboral aprobada el año pasado por el Gobierno del PP ha impulsado la flexibilidad las empresas, pero según Rosell, que representa a alrededor de 1,2 millones de empresas españolas, aún quedan por superar muchos "males laborales" heredados del franquismo. "La flexibilidad interna es la prioridad (...) tendríamos que ir a un cambio fundamental de la negociación colectiva", dijo Rosell, añadiendo que la clave era poder "hacer legal lo que es real". "España es básicamente una economía de servicios y tenemos pensada la legislación laboral como si fuese un país de industria pesada y que solamente tiene un turno de ocho a seis de la tarde, y la economía es distinta", declaró.

Rosell dijo que la reforma laboral había llegado tarde porque debía haberse abordado en el inicio de la crisis y afirmó que no sería "ni muchísimo menos" la última que se hiciera en el país. "En los próximos años vendrán no una, sino tres, cuatro (reformas), las que nos pidan los mercados mundiales en los que competimos", señaló. De momento, para el futuro más cercano, Rosell dijo que el Ejecutivo intentaría hacer más clara la legislación para no dejar margen a su interpretación en los tribunales, que se han pronunciado de forma dispar sobre algunos aspectos clave de la norma, rechazando acuerdos sobre despidos o sobre la prórroga automática de convenios colectivos.

"Vamos a intentar arreglarlo para que no pueda haber opinión de los jueces, que están para aplicar la ley, no para interpretar si una empresa es posible que se consolide o que se tenga que reestructurar. En alguna sentencia sólo falta que nos pongan el plan de márketing encima de la mesa", dijo. Según datos de la CEOE de este verano, el 50 por ciento de las sentencias dictadas tras la reforma en materia de despido colectivo declararon la nulidad de los mismos por defectos de forma, aunque esa tendencia se ha reducido con respecto a los primeros meses de aplicación.

Otro de los objetivos inmediatos del Gobierno es reducir la maraña de contratos de la legislación española e impulsar la contratación a tiempo parcial para dar salida a parte de los casi seis millones de parados que tiene el país, el 26 por ciento de la población activa. Rosell dijo que si los niveles de contratos a tiempo parcial en España (del 15%) se acercaban a las cifras de otros socios europeos (25% de Alemania o el 50% de Holanda) se podría conseguir que las cifras del paro cayeran "en picado". "Desgraciadamente en situaciones de crisis, es preferible tener un contrato a tiempo parcial que no tener nada, que estar en el paro, y esa es la realidad", declaró, señalando que se necesitarían "mínimos cambios" en la legislación para facilitar su uso. Los sindicato vinculan este tipo de contratación a tiempo parcial con precariedad, y denuncian que la crisis económica y la reforma laboral están siendo utilizadas por los empresarios para rebajar las condiciones de los trabajadores.

El jefe de la patronal española dijo que también en este campo la sociedad española debía "cambiar el chip" y puso el ejemplo de empresarios a los que les estaba costando encontrar a gente que quisiera trabajar los sábados y domingos durante el mes de diciembre pese al alto nivel de paro.