Público
Público

China asegura que no es una amenaza para la paz y la seguridad en Asia

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

China afirmó hoy que no es una amenaza para la paz y la seguridad en Asia y subrayó que jamás buscará imponer por las armas su política exterior, incluida su reivindicación de la soberanía de las disputadas Islas Spratly.

El ministro de Defensa chino, general Liang Guanglie, indicó durante un discurso en Singapur que Pekín apuesta por la "democracia" y el "respeto" en las relaciones internacionales, según la televisión Channel News Asia.

"China está comprometida con la paz y la seguridad regionales a través de la cooperación", declaró en la conferencia de seguridad asiática, conocida como Diálogo Shangri-La y que se celebra este fin de semana en la ciudad-estado.

Respecto a las Spratly, Liang insistió en que su país nunca ha puesto en peligro la navegación marítima alrededor del archipiélago, y sin mencionar a nadie concreto dijo que las naciones no deben crear una alianza contra un tercero.

"China nunca buscará la hegemonía o la expansión militar" porque su meta es "la paz, no la guerra", precisó el oficial chino de mayor rango que ha acudido en diez años a la cita de Singapur.

Filipinas se quejó ayer de que barcos chinos están acosando a sus pesqueros en las Spratly, la última en una serie de acusaciones cruzadas respecto a la soberanía del territorio rico en recursos naturales en el Mar de China Meridional.

China, Filipinas, Malasia, Vietnam, Brunei y Taiwán se disputan desde hace años los derechos sobre el archipiélago, bajo cuyas aguas existen yacimientos de gas natural y petróleo.

Esta actitud de Pekín provoca recelos entre estos países, lo que llevó a que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, dejara claro ayer en este mismo foro que EEUU mantendrá su presencia militar en Asia para continuar protegiendo a sus socios ante el creciente poderío chino.

Liang y Gates se reunieron el viernes en Singapur para intentar limar asperezas en las relaciones militares entre ambas naciones, estancadas por la venta de armas a Taiwán.