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La crisis aviva el crimen, pero desciende el riesgo de guerra

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La crisis financiera global ha hecho menos pacífico al mundo al avivar el crimen y el descontento civil, según mostró el martes un estudio mundial, pero el riesgo de conflictos armados declarados parece estar cayendo.

El Indice de Paz Global 2010 -que examina varias decenas de indicadores, desde la tasa de criminalidad al gasto en defensa, conflictos con estados vecinos y el respeto por los derechos humanos- mostró una reducción general en el nivel de paz.

Los factores clave fueron un alza de un 5 por ciento en la tasa de homicidios, más manifestaciones violentas y un mayor temor percibido hacia el crimen.

"Hemos visto lo que parece un impacto directo de la crisis", dijo a Reuters Steve Killelea, el empresario australiano detrás del índice. "Al menos algo de descontento es probablemente inevitable, pero lo importante es apuntar a medidas para mantenerlo en un mínimo", agregó.

Esto podría significar, dijo Killelea, garantizar que toda pena económica se distribuya de manera equitativa en toda la sociedad, para mantener la cohesión social.

Tal vez como resultado de tiempos más austeros, el gasto en defensa como porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB) cayó a su mínimo en cuatro años en los países que muestran generalmente mejores relaciones con sus vecinos.

"En la mayor parte del mundo, el riesgo de guerra parece estar declinando (...) Esto es muy importante", declaró Killelea.

El índice es recopilado por el Instituto para la Economía y la Paz, basado en datos de la Unidad de Inteligencia de Negocios del grupo The Economist. Según estos datos, la violencia cuesta a la economía global 7 billones de dólares (5,8 billones de euros) al año.

Una reducción de un 25 por ciento en la violencia ahorraría unos 1,7 billones de dólares al año, suficiente para pagar la deuda de Grecia, financiar los objetivos de desarrollo del milenio de Naciones Unidas y para que la Unión Europea alcance sus objetivos climáticos y de emisiones de dióxido de carbono para 2020.

"Hay tantos beneficios económicos claros en la paz y es algo que los inversores ahora están examinando de manera más detenida", dijo Killelea, agregando que algunos usan el índice junto con indicadores del Banco Mundial y otros sistemas de calificación para tomar decisiones de inversión.

NUEVA ZELANDIA, EL PAÍS "MAS PACÍFICO"

Las debilitadas economías europeas de Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España mostraron un alza particular en riesgos de descontento, mientras que Africa y Oriente Próximo fueron las únicas dos regiones que se han vuelto más seguras desde que comenzó la medición en 2007.

África ha visto una drástica caída en el número de conflictos armados y una mejoría en las relaciones entre vecinos, indicó Killelea, lo que eclipsa el impacto de una mayor tasa de criminalidad.

Las mejores calificaciones para Oriente Próximo y África del Norte se debieron principalmente a un avance en las relaciones entre naciones.

Sin embargo, el informe tiene facetas contradictorias. Etiopía encabezó la lista de los países "que más han mejorado" en 2010, mientras que entre los países menos pacíficos se encuentran Irak, Somalia, Afganistán y Sudán.

Nueva Zelandia figuró como el país más pacífico del mundo, seguido por Islandia y Japón.

La región que exhibe la peor evolución desde 2007 es el sur de Asia, con conflictos en Sri Lanka, Pakistán e India afectando las calificaciones.

La calificación de Rusia fue disminuida por las tensiones con Georgia tras la corta guerra que enfrentó a ambos países en 2008, mientras que China fue rebajada por un creciente riesgo de descontento social y un mayor gasto en defensa, que aumentó cerca de un 15 por ciento en 2009.

Estados Unidos representa un 54 por ciento del gasto global militar, señaló el empresario, con sus conflictos en Irak, Afganistán y otras regiones representando una distracción potencialmente dañina.

"Fácilmente se puede plantear la idea de que si Estados Unidos no hubiera estado tan ocupado con la guerra en los últimos años habría podido volcar más energía e ideas en la economía (...) Entonces podríamos estar en un lugar distinto a este en que hoy nos encontramos", opinó Killelea.