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Cuatro estudios refuerzan las ventajas de una vida activa

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Por Megan Brooks

Es información conocida, peroaquí hay más pruebas: un estilo de vida activo brinda muchosbeneficios para la salud, publicó Archives of InternalMedicine.

En este caso, un estudio sugiere que la actividad físicaayudaría a mantener en forma los riñones de los adultosmayores, mientras que otra investigación reveló que tener unacircunferencia de cintura saludable, no fumar y hacer actividadfísica protege de la enfermedad cardíaca y la muerteprematura.

Un tercer estudio proporciona algunas de las primerasevidencias de que los pacientes con cáncer de colon que hacenactividad física tienen menos probabilidades de sufrir de unarecurrencia tumoral.

La actividad física previene la aparición del cáncer decolon, pero pocos estudios lograron identificar sus efectos enlos sobrevivientes de la enfermedad.

El cuarto estudio sugiere que las personas que reducen lacantidad de tiempo frente a la televisión serían más propensasa participar en actividades saludables.

En un comentario publicado sobre el estudio, el equipo dela doctora Janet E. Fulton, de los Centros para el Control y laPrevención de Enfermedades, en Atlanta, escribió: "Cada uno deestos cuatro estudios realiza un aporte único y valioso a lasevidencias de la importancia de la actividad física para lasalud, y proporciona nuevos datos que prueban que la actividadfísica es clave para la salud por muchos motivos".

"Juntos, estos estudios demuestran que hacer una inversiónrelativamente pequeña en un estilo de vida activo da grandesbeneficios para la salud", concluyó el equipo.

APAGAR EL TELEVISOR

El estudio de la doctora Jennifer J. Otten, de la StanfordUniversity, en Palo Alto, California, y colegas de laUniversity of Vermont, en Burlington, indicó que a veces sólose necesitan pequeños cambios de conducta.

Entre 36 adultos con sobrepeso y obesidad, los que reducíana la mitad la cantidad de horas semanales frente a latelevisión quemaban más calorías que aquellos sin cambios.

Al inicio del estudio, los participantes miraban por lomenos tres horas de televisión por día.

Veinte sujetos usaron un dispositivo electrónico queapagaba el televisor al llegar al 50 por ciento de la cantidadde horas de exposición medida previamente, mientras que los 16participantes restantes (grupo control) no hicieron cambios.

Todos usaron bandas en los brazos para medir el nivel deactividad física. A ninguno se le dijo que cambiara laalimentación o el estilo de vida.

El equipo de Otten halló que el grupo que usó eldispositivo de apagado en el televisor quemó unas 120 caloríasmás por día durante las tres semanas del estudio. "Eso puede noparecer mucho, pero todos los días en el año representaría algoasí como 5,4 kilos", dijo Otten a Reuters Health.

En cambio, el grupo de control quemó 95 calorías menos pordía en el estudio que en el período de observación.

"Dado que la intervención fue breve (tres semanas), noesperábamos ver una pérdida de peso ni la vimos en una cantidadestadísticamente significativa, pero todo parecía ir por elbuen camino", agregó Otten.

El equipo concluyó que se debería investigar si reducir eltiempo frente a la pantalla ayuda a prevenir la obesidad en losadultos.

"Los adultos en Estados Unidos miran unas cinco horas detelevisión por día. Si se piensa que mirar TV equivale a dormiren cuanto a la cantidad de calorías quemadas, eso es muchísimotiempo sedentario", indicó Otten.

HACER EJERCICIO DESPUES DEL CANCER DE COLON

En el estudio sobre cáncer de colon, un equipo deinvestigadores en Boston dirigido por el doctor Jeffrey A.Meyerhardt, del Instituto Dana-Farber, halló que también esimportante llevar una vida activa después de recibir undiagnóstico de cáncer.

Los autores estudiaron a 661 hombres a los que se les habíadetectado el cáncer entre 1986 y el 2004. Durante elseguimiento, murieron 258 pacientes, 88 de ellos por cáncercolorrectal.

Los hombres físicamente activos después del diagnósticotuvieron un riesgo significativamente menor de morir por cáncercolorrectal o por cualquier causa durante el seguimiento.

A mayor actividad, mayor protección. Los hombres másactivos (que caminaban intensamente unas 12,3 horas por semana)tuvieron un 53 por ciento menos probabilidad de morir porcáncer y un 41 por ciento menos posibilidades de morir porcausas generales que los pacientes más sedentarios.

En un comentario, el equipo de Fulton sostuvo que estoscuatro estudios se suman a "un creciente cuerpo de evidenciascientíficas que respalda un estilo de vida activo para cuidarla salud".

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 14/28 de diciembredel 2009