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Desmantelada una peligrosa red de sicarios colombianos

Sus catorce integrantes, vinculados al "cartel de Cali", eran también ‘narcos'

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Una operación conjunta entre Policía y Guardia Civil ha conseguido desarticular una de las principales organizaciones de sicarios colombianos que actuaban en España.

La banda estaba integrada por catorce individuos muy peligrosos, la mayoría hombres con edades comprendidas entre los 25 y los 40 años, que han sido todos arrestados. El grupo estaba vinculado al poderoso 'cartel de Cali' y a la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia.

Su misión principal en España era la de recaudar las deudas generadas por tráfico de cocaína. Ejercían, en definitiva, como una 'oficina de cobros', aunque utilizaban para ello métodos muy poco expeditivos: amenazaban a todo aquel que no cumplía su particular 'código de conducta' con tomar represalias contra sus familiares en Colombia.

No sólo extorsionaban y realizaban ajustes de cuentas, sino que también llegaron a planear e intentar secuestros. El pasado mes de diciembre, estuvieron a punto de raptar a un matrimonio, también colombiano, en Villalba (Madrid). Pero la Policía les sorprendió cuando iban a ejecutar su plan, y lograron escaparse.

Las pesquisas comenzaron hace cuatro meses, cuando se localizó a 'Óscar', un peligroso delincuente colombiano condenado a 21 años de cárcel por el asalto a un furgón blindado en el año 2000, que se hallaba en paradero desconocido. El hombre se había fugado al aprovechar un permiso penitenciario. 'Óscar', además, había participado en atracos a joyerías y locutorios.

Era precisamente este criminal el cabecilla de la red de sicarios. Entre sus macabros planes, estaba el de atentar próximamente contra dos de los agentes que le detuvieron. Poco a poco, la Policía fue atando cabos y comprobó que 'Óscar' y sus secuaces podían estar relacionados con un homicidio. El pasado mes de septiembre, la Guardia Civil halló un cadáver semienterrado de un hombre en un descampado de Ciempozuelos. La posible vinculación con este crimen llevó a la creación de un grupo de investigación conjunto entre el instituto armado y la Policía.

Entre Madrid y Bilbao

Descubrieron entonces que la organización criminal tenía su base en Madrid, aunque también parte de su infraestructura estaba en Bilbao. Los delincuentes recibían las órdenes desde Colombia y actuaban siempre contra narcotraficantes. Cobraban sus deudas tanto en dinero en metálico como con cantidades importantes de droga. También suministraban cocaína a gran escala, que distribuían desde Sevilla y Barcelona hasta Madrid.

En los posteriores registros, los agentes se incautaron de siete vehículos, un subfusil, dos pistolas con munición y 15 kilos de cocaína. Se les imputan, entre otros delitos, los de extorsión, detención ilegal, homicidio y tráfico de drogas.