Público
Público

Eckhard pierde el bronce con claridad y repite el cuarto puesto de Atenas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El ciclista español Maurice Eckhard no pudo sorprender al canadiense Jean Quevillon, que le arrebató con suficiencia el bronce en la prueba de persecución individual CP3, reservada a corredores con parálisis cerebral, y tuvo que conformarse con repetir el cuarto puesto de Atenas 2004.

La medalla de oro se la adjudicó el gran favorito, el británico Darren Kenny, que revalidó el título de Atenas con una exhibición de superioridad ante el surcoreano Jin Yong-Sik, a quien dio caza fácilmente poniendo el punto y final a la carrera.

Visto lo ocurrido en la manga clasificatoria disputada por la mañana, en la que el sorteo ya emparejó a Eckhard y a Quevillon, las opciones de que el español lograse el bronce por la tarde en el velódromo pequinés de Laoshan se antojaban escasas.

El canadiense, plata en Sydney 2000 en la prueba contrarreloj individual, rodó por la mañana muy por delante del español, al que aventajó en casi seis segundos.

Y por la tarde, el norteamericano repitió el guión. Quevillon salió muy fuerte, metiendo metros de por medio con respecto al barcelonés, que nada pudo hacer ante la potente, regular e incluso elegante pedalada del canadiense salvo comprobar cómo se distanciaba cada vez más.

Al paso por el primer kilómetro, Quevillon aventajaba en casi cuatro segundos al catalán, de 25 años y estudiante de INEF, y en los dos kilómetros restantes el canadiense optó por regular y administrar la importante renta adquirida.

Finalmente, Quevillon marcó un tiempo de 4.03.277 (a una media de 44,393 km/h), mientras que al español le quedó al menos el consuelo de haberse vaciado y rebajar la marca de la maga clasificatoria matutina al parar el crono en 4.08.430 (a una media de 43,473 kms/h).

El técnico del Comité Paralímpico Español y entrenador de Eckhard en Pekín, Bernat del Pino, explicó tras el cuarto puesto obtenido por el barcelonés que "está muy presionado psicológicamente" y lamentó la humedad de la capital china "que afecta mucho al velódromo".

"Además, sus rivales han mejorado mucho, mientras que él se ha quedado un tanto estancado", añadió.