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El emperador de Japón es hospitalizado para un examen cardiaco

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El emperador de Japón, Akihito, fue hoy ingresado en el Hospital de la Universidad de Tokio para someterse a un examen médico después de que un electrocardiograma sugiriera una posible disminución del riego cardiaco, informó la agencia local Kyodo.

Akihito, de 78 años, acudió al hospital acompañado de su esposa, la emperatriz Michiko, y está previsto que pase la noche ingresado antes de ser dado de alta mañana, domingo.

La Agencia de la Casa Imperial nipona detalló que el emperador se someterá a una angiografía para chequear sus vasos circulatorios y sus funciones cardiacas, tras haber mostrado hace varias semanas síntomas de un "cambio isquémico menor" mientras realizaba un ejercicio ligero, según Kyodo.

Los exámenes de este fin de semana estaban programados desde principios de este mes, por lo que no se prevén cambios en las actividades oficiales de Akihito.

El emperador nipón se sometió a una prueba similar el año pasado y entonces los médicos le diagnosticaron arteriosclerosis coronaria, aunque indicaron que podría mantener su agenda y seguir jugando al tenis y caminando como hasta entonces.

Akihito, cabeza del Trono del Crisantemo desde 1989, lleva años delicado de salud, especialmente después de que en 2003 fuera operado de cáncer de próstata y en 2008 sufriera una hemorragia estomacal que le obligó a aligerar su agenda oficial.

El pasado noviembre fue ingresado de nuevo por una neumonía bronquial que le mantuvo en el Hospital de la Universidad de Tokio durante más de dos semanas.

Pese a sus problemas de salud, tras el devastador terremoto y tsunami que en marzo de 2011 asolaron el noreste de Japón el anciano emperador intensificó su agenda oficial con repetidos viajes a las zonas afectadas y visitas a los desplazados por la tragedia.

A diferencia de sus antecesores, considerados dioses hasta la derrota de Japón en la II Guerra Mundial en 1945, Akihito actúa hoy como un monarca constitucional sin poder ejecutivo que, según la Constitución, es símbolo del Estado y de la unidad del pueblo.