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ENFOQUE-Médicos checos amenazan con éxodo por bajos salarios

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Por Roman Gazdik y Robert Mueller

Después de años de largasjornadas y un bajo sueldo, el doctor Petr Klimak está amenazandocon renunciar y sumarse a un éxodo que está llevando a muchosprofesionales de la salud a Europa occidental.

Klimak, que gana menos que un carpintero calificado o unplomero y debe soportar medidas de ajuste del Gobierno quereducirán los fondos para atención médica, aspira a ocuparpuestos mejor remunerados en el extranjero, al igual que miles deotros médicos que viven en el este de la Unión Europea.

Si bien la atención médica en esta región en desarrollo hamejorado bastante desde la caída del comunismo en 1989, lasindemnizaciones y condiciones de trabajo desde el Báltico hastalos Balcanes palidecen si se las compara con las de Alemania oGran Bretaña.

En la actualidad, un número cada vez mayor de médicos quehuyen de la región podría dar lugar al cierre de hospitales yerosionar el apoyo para los gobiernos cuyos recortes al gastopúblico y la salud han provocado protestas públicas.

"Mi sueldo como jefe de planta es de 250 a 300 coronas (10 a12 euros) por hora, menos que un obrero calificado", dijo Klimak,un otorrinolaringólogo que trabaja en la ciudad industrial deKladno, al norte de la capital checa.

"Si nada ocurre aquí renunciaré a mi cargo y me iré,probablemente a Alemania", agregó.

A medida que el nuevo Gobierno checo de centroderechaimplementa medidas de ajuste que repercutirán en el sector desalud controlado por el Estado, Klimak y otros doctores temen quese frustre una lucha de años de duración para la mejorasalarial.

Klimak y otros 3.500 médicos -más de un quinto de todos losprofesionales de los hospitales públicos del país-, han prometidoirse para fin de año si no reciben un aumento de sus salarios.

Y no son los únicos. En otros países del ex bloque comunistade la Unión Europea se han escuchado quejas similares quecoinciden con una campaña en los Estados desarrollados de la UEpara atraer más trabajadores especializados.

Analistas señalan que podría haber pocas probabilidades de uncolapso inmediato, pero que una gran salida de médicos y elpotencial cierre de hospitales perjudicarán a los partidosgobernantes de la región ya que la salud es el sector en que lagente siente inmediatamente cualquier recorte de gastos.

"Pondría a la gente muy nerviosa y generaría un climadesagradable, que sin dudas alteraría las preferencias políticas.Un médico, una enfermera, estos son símbolos que tocan a cadapersona", dijo Jan Kubacek, analista político de la UniversidadCharles de Praga.

El año pasado, una tarifa de aproximadamente un euro -elequivalente al costo de un boleto de tranvía- ayudó a destituiral Gobierno checo anterior, cuando los pacientes protestaron portener que pagar por una atención médica que hasta el momentohabía sido completamente gratuita.

"NOS VAMOS"

La atención médica checa ha mejorado considerablemente desdela caída del comunismo hace más de 20 años. Los checos gozan dela mejor atención de la región, superando a Portugal y España, yestán al nivel de Gran Bretaña e Italia, según el think-tankHealth Consumer Powerhouse, que monitorea los sistemas de saluden 35 países.

Pero los salarios promedian las 45.000 coronas al mes (1.843euros) y pueden incluir semanas de trabajo de 80 horas.

Cientos de doctores se han ido a Gran Bretaña o Alemania,donde los recién graduados pueden ganar 4.000 euros al mes, cincoveces lo que logran en República Checa.

Ahora el Gobierno del primer ministro Petr Necas planearecortar el gasto público en un 10 por ciento.

La medida ha provocado manifestaciones públicas y contribuyóa resultados peores que los esperados de los Demócratas Cívicosen las elecciones municipales de este mes. También ayudó a llevarel apoyo a los tres partidos gobernantes por debajo del 50 porciento en una encuesta reciente.

Necas ha prometido no tocar los salarios médicos, pero unacaída del 5 al 7 por ciento en el presupuesto de salud previstapara el 2011 ha enojado a los profesionales, que desde hacedécadas esperan una mejora salarial.

Pavel Vavra, uno de los líderes de la campaña para juntarfirmas apodada "Gracias, nos vamos", dijo estar dispuesto aabandonar el país.

"Tengo tres cargos ahora. No quiero que mi hijo me conozcapor fotografías, lo cual es bastante probable dadas la cantidadde horas extra que trabajo", dijo Vavra, de 37 años y quienconduce una ambulancia de décadas de antigüedad por el país conotros médicos que luchan por la misma causa.

Pero los médicos checos no son los únicos que pasan por estasituación.

El director de la asociación médica de Letonia dijo quedecenas de profesionales dejan el país cada mes. En Estonia, añosde recortes presupuestarios han llevado a que más de 100 doctoresdejen el país de 1,3 millones de habitantes con rumbo a Suecia,Finlandia, Reino Unido y Alemania.

En Rumania, el segundo Estado más pobre de la UE, el Gobiernoha recortado un 25 por ciento del gasto público para evitar laquiebra.

"Desde 2007, unos 3.000 médicos y 8.000 enfermeras se han idoa otros países debido a los bajos salarios y las malascondiciones de trabajo", dijo Marius Petcu, director delsindicato Sanitas que nuclea al sector de la salud.

"Si esto continúa, creo que para fin del año que vieneRumania no podría ofrecer más servicios médicos al público", dijoPetcu.

(1 euro= 24,54 coronas)

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