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"Todos tenemos enfrente gente que va a morir en el trabajo"

El escritor francés Marin Ledun publica la novela 'Perros de porcelana', un thriller que bebe de los 44 suicidios en la empresa France Telecom

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Las noticias se convirtieron en una letanía macabra. Cada pocos días se añadía un palo más a la lista de suicidados en la empresa France Telecom. A medida que la cifra se incrementaba, surgían las preguntas: ¿Por qué? ¿Qué lleva a una persona a quitarse la vida en su centro de trabajo? ¿En qué medida las condiciones laborales inciden en la propensión a desaparecer para siempre? 44 suicidios en poco más de un año y medio, un eco que volvió a resonar este verano, cuando dos empleados se suicidaron en otra firma francesa, Societe General.

Influido por la técnica de esconder bajo la cáscara de un thriller un texto de crítica social que conduzca a la reflexión, el francés Marin Ledun ha escrito Perros de Pocelana, una novela en la que se abordan las insoportables condiciones laborales en un call center y hasta qué punto éstas afectan psicológica y personalmente a los empleados. La historia es, sobre todo, la obsesión de un doctora por demostrar que la firma es culpable de los suicidios que se registran y de las decenas de almas en pena que, bajo la apariencia de empleados, no son más que despojos humanos de vida arruinada.

¿Por qué se decantó por el thriller teniendo otras opciones, como el drama, el ensayo e incluso la comedia?

Porque tomé un ángulo propio de la novela negra: la crítica social. El objetivo de este tipo de literatura es llegar al mayor número de lectores, y la novela policíaca es muy popular en Francia.

Novela negra que esconde una crítica demoledora hacia a la sociedad actual, como hacen Stieg Larsson, Henning Mankel o John Conolly...

Exacto.

¿En su caso el entretenimiento es una excusa para denunciar una situación o es más bien al revés?

Funciona en ambos sentidos. Mi conocimiento del tema alimenta la novela, pero cuando me puse a escribir Perros de porcelana tuve que adaptar el tema de los suicidios en la empresa a los códigos de la novela negra. El objetivo es invitar a reflexionar y mostrar que esta manera de trabajar forma parte de nuestras vidas, aunque no se pueda hablar de ello. En Francia este tema no se tocaba. Sólo desde hace dos años se ha empezado a abordar el sufrimiento en el trabajo, cuando es un problema que lleva existiendo desde hace décadas.

¿En Perros de porcelana hay más critica social o crítica al sistema?

Ambas cosas van unidas, es lo mismo. El objetivo es mantener en vilo al lector mediante las técnicas del suspense, interesarle sobre un tema como el trabajo que, a priori, no llama mucho la atención.

'Sólo desde hace dos años se ha empezado a abordar el sufrimiento en el trabajo'

Isaac Rosa acaba de publicar en España la novela La mano invisible. Dice que la escribió, en parte, para demostrar que sí se puede hacer literatura con algo tan anodino como el trabajo. ¿No es contradictorio que nadie toque un tema al que dedicamos un mínimo de ocho horas al día?

Si, completamente. Pero cuando uno coge una novela tiene ganas de diversión. Normalmente son obras de temas personales, emocionales, espectaculares. El trabajo no tiene nada de espectacular, no es nada sexi.

Pero es un tema con el que el lector debería sentirse reflejado

No sé si es así en España, pero en Francia la novela negra que se escribió en las décadas de los 70 y los 80 se centró en hablar de las relaciones del mundo del trabajo desde un punto de vista marxista. En la sociedad francesa actual se ha producido un especie de rechazo a esta visión: la influencia de las ideas marxistas han disminuido y se ha asociado a estos novelistas con una visión del trabajo del pasado, poco actual. Los franceses se han ido desinteresando de esta visión. La influencia de los sindicatos ha ido disminuyendo y sólo hace diez años que se empiezan a ver películas y documentales relacionados con el ámbito laboral.

¿La realidad laboral es peor de lo que aparenta?

Sin duda

¿Qué le pasa a una persona que por el trabajo se pueda llegar a quitar la vida?

No lo sé, es una incomprensión total.

Entonces, ¿estamos todos estamos enfermos?

¿No hay salvación?

Consentimos que esto ocurra, porque como clientes o consumidores aceptamos la situación. Siempre pongo el ejemplo de los móviles. Yo no tengo porque sé que mi móvil cuesta a la sociedad decenas de muertos. Igual que con Internet: si tengo problemas con la conexión y llamo a un call center voy a participar en esta máquina. El problema de France Telecom no es específico de France Telecom, sino de las empresas que trabajan de esta forma.

Tal vez no sea un caso específico de France Telecom, pero ¿lo es de Francia?

No conozco España y sus circunstancias. Lo que sé es que estas manifestaciones de malestar en el trabajo se expresan de forma diferente en cada país. En EEUU se produce mucha violencia de forma homicida. Que sean pulsiones autoagresivas o hacia fuera es exactamente lo mismo. El origen, las causas, son iguales. Es un tema de interiorización, autocontrol. El asalariado es víctima y verdugo por aceptar estas condiciones del trabajo.

'En EEUU se produce mucha violencia de forma homicida'

¿Hay solución?

Puede haberla. El primer paso sería que se pudiera hablar libremente de las condiciones laborales. En Francia tenemos elecciones presidenciales y ningún partido político toca este tema en su programa electoral.

En Francia precisamente se alaba la hiperactividad del presidente Sarkozy. Su hiperactividad está muy bien vista...

Sí, pero Sarkozy va a trabajar como presidente de la República francesa cinco años. Los demás trabajaremos 41.

¿Ha recibido algún reproche de los familiares de las víctimas de France Telecom?

Ni uno. Lo lectores de este libro son las personas cercanas a los asalariados, pero no los que están directamente afectados, que no se encuentran en situación psíquica como para reconocerse. Todos tenemos enfrente gente que va a morir en el trabajo, no pueden pensar, están vacíos. Hasta que ocurrió lo de France Telecom siempre que se suicidaba alguien en una empresa se pensaba que era por una cuestión personal, no porque tuviera problemas en el trabajo.

¿Ha cambiado algo en la empresa tras los suicidios?

Ha cambiado en la sociedad. Desde hace dos años se empieza a aceptar que hay personas que pueden suicidarse por temas laborales. Pero desde el ámbito político no hay evolución. Las empresas como France Telecom no han cambiado nada.

¿De qué influencias literarias bebe Perros de porcelana?

Mi influencia es al mismo tiempo sociológica y literaria. Me he inspirado en los trabajos de investigadores franceses que han trabajado en el tema laboral y autores de tradición histórica francesa o anglosajona, como David Peace —que ha escrito la novela GB 84, de la que me inspirado para la forma—, que habla de la huelga de mineros y la represión de Margaret Tatchet. He hecho un paralelismo de lo que hizo Tatcher, apoyándose en una política ultraliberal, con lo que está ocurriendo ahora en Francia con Sarkozy. Han pasado 30 años, pero se mantienen los mismos mecanismos.

Mecanismos que critica en España el movimiento 15-M. ¿Qué opinión le merece?

Lo conozco. Es exportador de esperanza ver que las nuevas generaciones tocan estos temas. Es una generación que va a tener que resolver los problemas de sus padres. Este movimiento en Francia no cuaja, ha sido roto en el huevo.