Público
Público

España ofrece a la activista saharaui ser refugiada para viajar

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Ministerio español de Asuntos Exteriores ha ofrecido a la activista saharaui Aminetu Haidar, que lleva cinco días en huelga de hambre en Lanzarote en protesta por no poder volver a Marruecos, el estatuto de refugiada para que pueda viajar.

El ministro Miguel Ángel Moratinos trató este asunto en una reunión celebrada en Rabat con su homólogo marroquí, Taib Fasi Fihri, que le comunicó que Haidar podría acudir al consulado marroquí en Canarias para solicitar un nuevo pasaporte con el que poder viajar, según un comunicado del ministerio español emitido el viernes.

Cuando Haidar regresaba a El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, procedente de Nueva York vía Canarias, fue expulsada por Marruecos y enviada a Lanzarote, de donde no puede salir al carecer de la documentación necesaria.

Desde entonces permanece en el aeropuerto de la isla canaria, aunque las noches las pasa a la intemperie, al cerrarse las instalaciones. El lunes empezó una huelga de hambre en protesta por su situación, y ha denunciado a Marruecos por expulsión ilegal y a las autoridades españoles por secuestro, ya que dice que la obligaron a entrar en el país en contra de su voluntad y le impiden la salida.

El ministro marroquí dijo a Moratinos que Haidar viajaba en los últimos años con un pasaporte marroquí, siguiendo los trámites administrativos de entrada, pero "no los había seguido en esta ocasión", indicó el comunicado.

No obstante, le comunicó la posibilidad de que la activista solicite un nuevo pasaporte, y es en el caso de no conseguirlo en el que el Gobierno español estaría dispuesto a concederle el estatuto de refugiada lo antes posible, si lo solicitara, y a documentarla como tal para que pueda obtener un título de viaje.

Haidar, nacida en 1967 en Al Aiún, recibió el jueves la visita del actor Guillermo Toledo, director del Festival de cine del Sahara y portavoz de la Platafoma artistas y actores "Todos con el Sahara". Toledo, que la va a acompañar permanentemente, también denunció la actitud del Gobierno español, según un comunicado de la Plataforma de Solidaridad con la activista.

Su situación ha sido criticada por varias organizaciones de defensa de los derechos humanos, como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

SOLUCIÓN JUSTA Y DURADERA

El ministro marroquí de Exteriores afirmó esta semana que Haidar y otras personas "no son activistas de derechos humanos o de libertad de expresión, sino personas trabajando por un plan definido desde fuera (de Marruecos) por los conocidos adversarios de la integridad territorial (del Reino)".

Marruecos se anexionó el Sáhara Occidental tras la retirada colonial de España en noviembre de 1975, desatando una guerra de baja intensidad con el Frente Polisario, que busca un estado independiente con el apoyo de Argelia.

En 1991, se logró un alto el fuego mediado por Naciones Unidas que recogía la celebración de un referéndum sobre el futuro del Sahara Occidental, algo a lo que Marruecos se opone.

Decenas de miles de saharauis desplazados por el conflicto viven desde hace más de 30 años en el desierto argelino, dependientes de la ayuda que les llega y carentes de todo tipo de recursos.

"Este caso vuelve a mostrar la imperiosa necesidad de alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable para las Partes, respetando el derecho a la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental en el marco de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas", concluyó el comunicado de Exteriores.