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El español radicado en Francia José Montalvo codirige "Porgy and Bess"

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El español radicado en Francia José Montalvo codirige junto a la francesa Dominique Hervieu y es responsable de los vídeos de su producción de la ópera de George Gershwin "Porgy and Bess", que se ha presentado en el festival internacional de Edimburgo.

"Es una ópera importante. La primera ópera norteamericana. Gershwin quiso toda su vida componer una ópera y con veintiún años era ya famoso: había compuesto muchas comedias musicales. Murió joven, con sólo treinta y nueve años", explica el escenógrafo a Efe.

"Se trata de una historia de amor en un contexto político particular: un trasfondo de miseria, de droga, de exclusión de los negros americanos. No es una ópera directamente política, pero para entenderla hay que comprender el contexto político en que se sitúa".

"La segregación racial no es en ningún caso el tema dominante, sino el telón de fondo", dice Montalvo, quien anuncia que el director artístico del Teatro Real de Madrid, Gérard Mortier, quiere llevar esa producción a la capital española en la temporada de 2014, según le comunicó por teléfono el director de la ópera de Lyon, Serge Dorny.

"Porgy and Bess" es la segunda ópera en la que trabaja Montalvo, después de "Les Paladins", de Rameau, que dirigió musicalmente William Christie en el Théâtre du Châtelet, de París, y para la cual el español creó el vídeo y la escenografía.

"Hace ya quince o dieciséis años que trabajo con el vídeo. Soy director artístico del Théâtre National de Chaillot", explica Montalvo sin disimulado orgullo, al recordar que ese teatro ha tenido al frente, entre otros, al famoso Jean Vilar.

Ahora trabaja allí con Dominique Hervieu, que es la directora general y con quien tiene una compañía de danza, que lleva el nombre de ambos.

Montalvo explica que el empleo de "la imagen tecnológica" en el teatro o la danza no es en cualquier caso una novedad, puesto que ya la utilizaron los dadaístas y los futuristas, aunque entonces se tratara del cine y no del vídeo.

Cuando él mismo la utilizó en la ópera barroca de Rameau, esperó impaciente el veredicto de William Christie, "que tenía fama de duro en esas cosas", pero el músico se declaró entusiasmado y la calificó de "hermosa aventura", recuerda Montalvo.

Éste considera que no es fácil integrar el vídeo en un espectáculo de teatro o danza: hay que encontrar "un buen equilibrio" de forma que "refuerce la presencia física de los cuerpos", sin que resulte "decorativo", y ello "exige mucho tiempo".

"Hoy en la danza hay muchos creadores que integran la imagen tecnológica porque resulta menos caro que antes", explica Montalvo, quien agrega que "uno puede rehusar las nuevas tecnologías o abrazarlas y utilizarlas al servicio de la emoción y la expresión para inventar un teatro de hoy".

"Yo comprendo ambas actitudes, pero la mía es la segunda", afirma Montalvo, quien recuerda que su pasión por combinar imagen y danza le viene de cuando su madre, que era bailarina aficionada de flamenco, le llevaba de pequeño al cine de sesión continua para ver comedias musicales y él medio dormitaba entre escena y escena.

En su montaje de "Porgy and Bess", hay una primera parte "lúdica", con imágenes de vídeo de pescadores, del mar, y otra "dramática", cuando los personajes hacen el amor o se pelean, explica Montalvo, que ha filmado para las imágenes del vídeo, que acompañan toda la representación, a los propios actores.

Éstos son todos negros, como quería Gershwin en un claro "acto de desafío" en plena época racista.

"Yo pensaba que hoy podíamos utilizar también a actores no negros porque la exclusión y la miseria son hoy un fenómeno universal y no limitado a un grupo concreto, pero quienes tienen los derechos de la obra de Gershwin insistieron en que se respetaran sus deseos", señala Montalvo.

Preguntado por sus proyectos, explica que está trabajando actualmente en dos; uno de ellos para el Chaillot, que se estrenará en octubre de 2012, que será como un homenaje a su propia pasión infantil por el cine, mientras que el segundo es la puesta en escena de una comedia musical.