Publicado: 03.01.2016 10:50 |Actualizado: 03.01.2016 14:32

Estampida y pánico entre los clientes de un centro comercial de Barcelona a causa de un coche empotrado por unos ladrones

Decenas de personas huyeron y se escondieron por temor a un ataque terrorista. Los atracadores provocaron un alunizaje para liberar a un cómplice, pillado 'in fraganti' mientras robaba en el Alcampo de Sant Boi de Llobregat (Barcelona).

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Alcampo de Sant Boi de Llobregat (Barcelona)

Estado en que quedó la entrada del centro comercial, después de que unos ladrones estamparan un coche contra una de sus entradas y provocaran escenas de pánico para huir.

BARCELONA.- Veinte personas han resultado heridas leves después de que dos ladornes empotraran su coche en un centro comercial de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) para permitir que un cómplice, que había sido detenido, pudiera huir.

Los hechos tuvieron lugar hacia las 20 horas en el Alcampo de Sant Boi de Llobregat, y provocaron heridas leves, por contusiones y cuadros de ansiedad, a doce personas, de las que un niño fue atendido en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat y otras tres, en el de Sant Boi.

Según han aseguran los Mossos d'Esquadra, tres personas intentaron robar en una tienda de telefonía móvil de Alcampo, pero fueron sorprendidas por los guardias de seguridad, que retuvieron a uno de los presuntos ladrones, mientras los otros dos pudieron escapar.

Acto seguido, los dos que habían huido empotraron su vehículo contra la puerta principal del establecimiento.



Decenas de personas huyeron en estampida ante el susto provocado por el estruendo, lo que provocó los heridos leves y escenas de pánico entre los clientes que llenaban el Alcampo, que pensaron que se trataba de un ataque terrorista.

"Una bomba, una bomba. Tiros, tiros"


El alunizaje permitió que el ladrón retenido pudiera huir con sus dos compinches en el vehículo, del que se desconocen sus características, aunque los Mossos investigan para poder capturar a los autores de los hechos.

Al respecto, una dependienta de una tienda del centro comercial, Noelia Gómez, ha dicho a TV3 que "la tienda estaba llena, y la gente empezó a correr y a gritar: "Una bomba, una bomba. Tiros, tiros. La gente salió corriendo y otros entraron para esconderse".

Otra clienta, Paula Adán, ha señalado que "he escuchado un ruido muy fuerte, parecían tiros, la gente corriendo y gritando... He cogido a mi hija y nos hemos ocultado en un probador, en una esquina. Mi hija estaba llorando. Luego hemos salido de la tienda. Hemos pasado mucho miedo".