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David Rosenberg, uno de los que desde su puesto de economista jefe del banco de inversiones norteamericano Merrill Lynch, advirtió sobre la incubación de una crisis estilo Gran Depresión mucho antes que la mayor parte de sus colegas, resumió ayer el estado de la economía de EEUU desde el primer recorte de los tipos de interés aplicado el 18 de septiembre de 2007 con los siguientes datos: el índice bursátil Standard & Poors 500 ha pasado de 1.520 a 1.223 puntos; la tasa de paro, del 4,7% al 9,8%; la tasa de capacidad de utilización de la industria, del 81,5% a menos del 75%; el tipo de interés del bono del Tesoro a diez años, del 4,5% a menos del 3%; el inicio de construcción de viviendas, de 1,1 millones a 519.000; los valores medios de la propiedad inmobiliaria, de 210.500 dólares a 170.500 dólares; en fin, la inflación subyacente, sin energía ni alimentos, ha ido del 2,1% al 0,6%.

En otros términos, una economía afectada por poderosas tendencias deflacionistas que no puede seguir adelante sin respiración asistida o ayudas gubernamentales. En este contexto, pues, deben situarse tanto las nuevas compras de bonos de largo plazo de 600.000 millones de dólares (460.000 millones de euros) ordenadas por Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, que podrán incluso, según anticipó el pasado fin de semana, incrementarse en los próximos meses. Y, como parte de esta enfermedad que aqueja a la primera economía mundial, es posible también encajar la última pieza: el anuncio del presidente Obama, el pasado lunes, de que se prorrogan dos años los recortes fiscales puestos en marcha en 2001 por el presidente Bush así como las prestaciones de desempleo.

EEUU prorroga dos años las rebajas fiscales de Bush y la ayuda a los parados

Hasta poco antes de anunciar el acuerdo, Obama había asegurado que sólo se extenderían las rebajas fiscales para aquellas familias que ingresasen menos de 250.000 dólares anuales (192.000 euros), el 98% de la población. Pero el partido Republicano se ha encargado de asegurar que las rebajas también se aplicarán al 2% restante, es decir, los ricos y más pudientes.

La idea, una vez más, es que las rebajas van a ir filtrándose (un proceso llamado trickle down economics) con el paso del tiempo a la economía real y que la recuperación ganará más amplitud. Sin embargo, esta teoría está cada vez más desacreditada. Recientemente, nada menos que uno de los grandes multimillonarios de EEUU, Warren Buffett, consejero delegado de Berkshire Hathaway, reconoció que esta teoría era poco menos que un cuento chino.

'Los ricos siempre van decir esto, es decir, sólo tienen que darnos más dinero [rebajas fiscales] y gastaremos más y entonces se filtrará al resto. Pero esto no ha funcionado durante los últimos diez años. Y espero que el público americano lo haya cogido', explicó Buffett.

El FMI critica a los ministros de la UE por no aumentar el fondo de rescate

Dos años después de la caída de Lehman Brothers, la economía mundial está abocada a una recuperación desigual sobre la cual se mantiene la espada de Damocles de la crisis estructural de la eurozona. Ayer, tras el rechazo de Alemania de reforzar el mecanismo de salvamento financiero a través de un incremento del fondo actual de 750.000 millones de euros, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, partidario de dicho incremento, criticó desde Atenas la posición de los ministros europeos de Finanzas. 'Mi posición es muy sencilla, la zona del euro debe encontrar una solución clara a su problema [los rescates financieros]. No es un buen esquema encontrar una solución separada para cada país', señaló.