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El FIB tendrá "tarde o temprano" una cita gemela para seguir siendo rentable

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El empresario irlandés Vince Power, nuevo dueño del Festival Internacional de Benicàssim, ve inevitable que este certamen, para que siga siendo rentable, tenga una cita gemela y simultánea en otra parte de España, aunque sin repetir el "error" cometido en 2008 con el madrileño Saturday Night Fiber.

Así lo ha asegurado hoy, en una entrevista concedida a EFE, el responsable de algunos de los festivales más importantes de Gran Bretaña, como el de Glastonbury, y quien el mes pasado oficializó su nuevo papel de propietario del FIB Heineken tras comprar la empresa Maraworld a los hermanos José y Miguel Morán, creadores en 1995 de lo que empezó siendo un pequeño trampolín para grupos emergentes y que han abandonado el barco convertido en una marca multinacional.

"El barco sigue aquí pero con distintos capitanes", ironiza Power sobre el futuro del FIB, un festival en el que participa desde 2006 y del que quiere mantener su formato y perfil sociomusical: público joven, interesado en la música alternativa o independiente de estilo anglosajón y con ganas de disfrutar de la playa y las actividades extramusicales.

Tras valorar la respuesta del público en la pasada edición, donde un cartel encabezado por Franz Ferdinand, The Killers y Oasis logró reunir durante cuatro días a casi 150.000 personas, insiste en reclamar la necesidad de mejorar las infraestructuras de acceso y las zonas de acampada de un recinto, situado junto a la N-340, que para 2010 podría acoger "a una o dos leyendas" musicales.

Y eso es lo único que avanza del cartel de la próxima edición, del que comenzarán a hacerse públicos algunos nombres "antes de Navidades" para, a lo largo de enero, ir completando la oferta de pop-rock y música electrónica y de baile que, en años venideros, podría ampliarse a otras "músicas del mundo" que incluso podrían disponer de una carpa propia.

"No lo descarto. Si hay calidad, (esos ritmos) siempre tendrán cabida" en el FIB , porque ha sido "un área que no se ha explotado tanto" como los sonidos de corte anglosajón, que son a su juicio los que marcan el perfil del "Fiber": éste "va buscando a REM, a Arcade Fire, a The Strokes", por lo que la inclusión de ritmos africanos o flamencos "nunca serían el principal reclamo del festival".

Sobre la posibilidad, avanzada tras la última edición, de que el FIB Heineken tuviera una cita gemela en Sevilla, reconoce que finalmente no se ha encontrado el emplazamiento adecuado, pero insiste en que esta opción "se tendrá que hacer tarde o temprano", quizá a partir de 2011, porque supone un valor añadido a la hora de convencer a los grupos, artistas y DJ de que vengan a Benicàssim.

Preguntado por la escasa afluencia que tuvo el paralelo Saturday Night Fiber, que acogió en 2008 el parque Juan Carlos I de Madrid con artistas como Morrissey, My bloody Valentine o Mika, admite que fue "un error" que, además, hizo perder dinero a la organización. "No queremos volver a repetir ese error", asegura, para lamentar también lo inadecuado del emplazamiento elegido.

Admite que le gustaría contratar para el FIB a David Bowie ("me lo pide mucha gente", bromea) y que este festival fuera el testigo de la primera reunión de The Smiths desde su disolución en 1987, aunque ambas cosas las ve poco probables.

Sobre el primer caso, recuerda que el cantante británico no realiza giras desde hace años, y, ante la hipotética vuelta de la banda liderada por Morrissey, contesta: "He conseguido que se juntaran los Sex Pistols y Madness; quién sabe qué puede pasar. Si eres artista, siempre lo serás. Los artistas siempre tienen ganas de volver a actuar en vivo".

"El FIB es un festival único, que no nació por dinero sino de la pasión por la música" de sus creadores, los hermanos Morán en compañía de Jon Azpeleta y Luis Calvo, este último creador del sello Elefant. "Es un proyecto que siempre me gustó, sobre todo por la afinidad que tiene entre los españoles, por todo lo que ocurre alrededor de él, por cómo se mima a los grupos".

Para Vince Power, que lleva más de 25 años organizando festivales y lo sabe "todo" sobre su organización, la prioridad del FIB deberá girar en torno a la seguridad del público ("que la gente se vaya a casa contenta", apunta) al tiempo que debe mantener sus "muy buenas" relaciones con las Administraciones para seguir contando con sus ayudas económicas y logísticas.