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El fiscal pide penas de 20 a 5 años de cárcel para 11 miembros del aparato logístico

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La Fiscalía pidió hoy penas de veinte a cinco años de cárcel para los once presuntos miembros del aparato logístico de ETA que está juzgando el Tribunal de lo Criminal de París, incluido el que se supone que era el jefe de esta estructura de septiembre de 2001 a abril de 2004, Félix Ignacio Esparza Luri.

El fiscal Christophe Teissier solicitó 20 años de prisión, de los cuales dos tercios de obligado cumplimiento, para Esparza Luri, del que dijo repetidamente que "era el jefe" del aparato logístico de la banda; pero también para su mujer Laurence Guimon, de nacionalidad francesa, que actuaba como "co-dirigente" de esa estructura; y contra Íñigo Elizegi Erbiti, que elaboraba los artefactos.

Teissier destacó que Esparza Luri, 45 años, arrestado el 2 de abril de 2004 en Saint Paul de Dax (suroeste) "fuera el coordinador y el que daba las órdenes" de ese aparato logístico cuyos miembros operan en Francia con las misiones de "garantizar la seguridad" de los terroristas y "facilitar el trabajo de los comandos" cuando van a cometer atentados en España que, subrayó, han costado la vida a 823 personas.

En definitiva lo que hace este aparato es lo que hace ETA, "extender el terror en España", resumió el representante del Ministerio Público, que requirió un cumplimiento mínimo de dos tercios de la pena de cárcel para todos los acusados, así como la expulsión definitiva de Francia de los nueve que no tienen nacionalidad francesa.

De Esparza Luri señaló que tenía una actividad transversal en toda la organización de ETA, y que no sólo formaba parte del comité ejecutivo, la máxima instancia de decisión de la banda.

Las pruebas aportadas en este proceso muestran que participó directamente en dos operaciones de cobro del llamado "impuesto revolucionario" a empresarios, por eso es el único que está imputado por extorsión.

Otros ocho lo están por receptación de extorsión (usar en propio beneficio los fondos obtenidos del citado "impuesto revolucionario".)

Teissier fue particularmente incisivo sobre las responsabilidades de Elizegi Erbiti, 37 años, definido como "uno de los ingenieros más capacitados de ETA", y arrestado el 16 de abril de 2004 en una casa de Chatellerault (centro) que era "un taller de ensamblaje de componentes electrónicos", de los que se encontraron 32.000.

"Ninguno de los que se sientan en el banquillo puede decir que no tiene sangre en las manos, pero menos Íñigo Elizegi" puesto que él elaboraba los artefactos con los que se cometían los atentados e incluso una vez en prisión envió al menos una carta donde daba cuenta de sus diseños para uso de sus sucesores, destacó.

El fiscal solicitó 14 años de prisión para Jose Cándido Sagarzazu Gómez y 12 para Juan Miguel Illarramendi Zabaleta, ambos capturados en una casa de Cahors (sur) el 30 de julio de 2003 junto a Claude Recart, de nacionalidad francesa, para quien solicitó cinco años de internamiento, pero sin fijar un mínimo.

Reconoció que la situación de Recart -el único de los imputados que comparece libre en este proceso, aunque bajo control judicial- "es manifiestamente diferente" ya que se había integrado en la célula de Cahors con los otros dos cuatro meses antes de su arresto, pero también indicó que diversos elementos sitúan a este ciudadano francés en el periodo inmediatamente anterior en el aparato militar de ETA.

Teissier pidió once años de cárcel para José Luis Campo Barandiarán y diez para Inocente Soria Valderrama, que formaban el grupo de compras de material electrónico denominado "Dino" o "Picapiedra" y compartían la casa de Chatellerault con Elizegi.

La pena requerida fue de siete años para los dos detenidos en otra vivienda de Espiens (suroeste) el 16 de noviembre de 2003, Mikel Uzkudun Lizalur e Ígor Letona Biteri, del que además comentó que "tenía un pie en el aparato logístico y otro en el aparato internacional de ETA", como lo ilustran los abundantes documentos de identidad irlandeses falsificados.

Isma el Berasategi, que después de una primera captura en Francia se escapó de la cárcel de la Santé de París, se integró entonces en la estructura logística y por eso fue finalmente arrestado el 22 de enero de 2003 junto a Guimon en la casa de campo de Estialescq (suroeste) en la que también vivía Esparza Luri, aunque éste no fue detenido entonces por encontrarse casualmente ausente. Para él, la pena requerida es de siete años.