Publicado: 09.03.2014 08:00 |Actualizado: 09.03.2014 08:00

"En el fútbol falta mucho sentido del humor"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Llegado hace tan sólo unas horas de entrenar, disfruta del tiempo libre con su pequeño en un parque, le enseña a jugar. "¡Pero no como portero! Como delantero", exclama David Barral (San Fernando, Cádiz, 1983). Su hijo es uno más de los habituales aficionados que le ven los fines de semana en el Ciutat de Valencia. El delantero es uno más de los héroes de este equipo que vuelve a obrar el milagro: octavo en Liga a pocos puntos de la Europa League. "El secreto es mucho trabajo", afirma. Esta tarde (19.00 horas) visitan el Bernabéu contra un Madrid al que ya dieron el susto en la ida. 

-¿Poco hay que preparar ya que no hayan hecho otras veces para jugar contra el Madrid, no? Teniendo la lección ya tan aprendida, ¿qué trabajan más estos días? 

Sí, la idea ya la sabemos. Trabajamos en contrarrestar virtudes del Madrid, como sus contragolpes, la transición del balón y la vasculación.

-¿No se siente un poco frustrado cuando juega contra grandes como el Madrid al quizás tener que estar más en labores defensivas? 

No, porque yo siempre he sido también de defender, más de trabajo que de goles. Por eso el Levante me viene bien, porque somos un equipo que defendemos muy bien y nos hacen pocas ocasiones.

-¿El fútbol sabe mejor cuando juega en equipos que sufren que en un grande donde lo habitual es ganar fácil? 

Hombre, a uno lo que le gusta es jugar en los equipos grandes porque tienes más ocasiones, llegadas, más facilidad para marcar goles... disfrutas más del fútbol quizás. Pero yo siempre he estado en equipos humildes y siempre sufriendo por no descender o por sacar puntos de todos los campos.

-Por lo que le han querido y le quieren en Gijón y Valencia, ¿es más agradecido marcar goles para equipos humildes que para los grandes? 

Es verdad que la afición de equipos humildes valora bastante el trabajo de uno y la dificultad que tiene jugar en estos equipos. Tanto la del Sporting como la del Levante me lo están agradeciendo y yo a ellos, por supuesto.

-Es famoso un vídeo suyo y de más jugadores cantando Camela tras ganar al Sevilla. ¿Es más difícil puntuar en el Bernabéu o que te vuelvas a arrancar por Camela en el vestuario del estadio del Madrid?

(Risas) Es mucho más difícil sacar puntos. Y más fácil bailar y cantar en el vestuario. Desde el día que empezamos a hacerlo, la música la ponemos siempre, porque desde entonces no perdemos. Llevamos ya ocho partidos que no conocemos la derrota. La ponemos siempre porque nos ha dado suerte.

-¿A capela?

¡No, no! Ponemos la música.

-¿Celebraría un gol sobre el césped imitando a Camela?

"Es mas difícil sacar algo del Bernabéu que volver a bailar y cantar Camela en el vestuario"

(Risas) Podría hacer cualquier cosa que se me pase por la cabeza, porque marcar un gol en el Bernabéu es algo muy especial.

-¿Corazón indomable, Sueña conmigo, Escúchame o Cuando zarpa el amor

¡Cualquiera de las tres! En el vestuario gustan todas las que pongo. Aunque siempre suelo poner la del primer día (Escúchame), porque nos dio suerte.

-¿Es más de flamenco entonces?

Sí, flamenquito... tipo Niña Pastori, El Barrio o Camela, entre otros. Donde uno nace, se hace.

-¿Es admirador de Paco de Lucía?

Bueno, más de Camarón, pero también de Paco, porque lo acompañaba a todos sitios. 

-¿Alguno de ellos le inspiró o le inspira sobre el césped?

No, porque el cante y el deporte son cosas muy diferentes, apenas tienen relación. Lo único es que alguna canción de ellos te puede motivar antes de un partido.

-¿Qué le pone más los pelos de punta: escuchar flamenco o marcar un gol?

¡Marcar un gol por supuesto! Eso es algo único, hay que vivirlo para saber qué se siente.

-En su Twitter habla sobre temas polémicos como la declaración de la infanta. ¿La condenarán?

No lo sé. A mí lo que me gusta es el sentido del humor y por eso me gusta escribir a veces en Twitter cosas graciosas, para que la gente se ría. Hay muy poco sentido del humor en el fútbol y en el deporte.

"Preciado confió en mí, me lo dio todo y siempre le estaré agradecido; llevo un tatuaje con sus iniciales"

-Imagino que, al coincidir muchos años en el Sporting de Gijón, conoció a Preciado en profundidad. ¿Qué les enseñó sobre la vida un hombre que había pasado por tantas cosas?

Que hay que disfrutar de la vida y tomarte en serio el trabajo. Que cuando se está trabajando, hay que dar el 100% de uno mismo; y cuando estás fuera, disfrutar de la familia, los amigos. En definitiva, nos enseñó a apreciar la vida. 

-¿Y sobre el fútbol?

Cuando me fichó Preciado para el Sporting, yo venía de la cantera del Madrid y apenas estaba formado como futbolista. Él fue quien me lo dio todo, me hizo debutar en Primera. Jugué seis temporadas seguidas sin descansar absolutamente nada. Confió en mí y siempre le estaré agradecido; y, es más, llevo un tatuaje con sus iniciales. Lo tendré siempre en el recuerdo.

-Con la vida tan corta pero intensa que tuvo, con tantos golpes que se llevó, ¿no cree que, visto en perspectiva, al final se le da demasiada importancia al fútbol?

Quizás los que hemos estado más cerca de él, vamos a apreciar más tanto el fútbol como la vida porque él nos da muchas fuerzas. El que no le afectara todo lo que le pasó... esa fuerza nos la ha trasladado a los que hemos coincidido con él. Espero que eso me sirva si me pasa algo parecido el día de mañana.

-¿Caparrós es demasiado vehemente?

Quizás sea más exigente que otros entrenadores, pero luego entrenando no nos castiga ni nada. Es un entrenador, pero de los buenos.

-¿Le ha cambiado mucho?

Yo, con 30 años, ya tenía poco que mejorar. Sólo he cambiado algunas cositas que a él le gusta que hagan los delanteros, como que caiga menos a banda o que esté siempre entre los centrales. Cosas fáciles de corregir.

-Uno, con 30 años, en función del equipo donde caiga o del entrenador que le toque, ¿tiene mucho margen de mejorar o de cambiar?

Sí, incluso hasta de posición. Si me dicen que juegue en la banda, por ejemplo, también podría hacerlo. Pero eso casi depende más del futbolista.