Público
Público

"El gilismo es una patología social que aún no se ha curado"

José Cosín, el autor de ‘Mafia y corrupción’ sostiene que en Marbella no ha habido "rupturismo"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El gilismo, una forma de entender el gobierno basada en la toma democrática de las instituciones para el posterior expolio de los recursos públicos, impregnó de tal forma el espinazo social de Marbella que acabó provocando una enfermedad colectiva. Es la tesis de José Cosín (Valencia, 1976), economista, abogado especializado en Derecho Fiscal y autor de la investigación Mafia y corrupción. El gilismo que no muere, un libro con el que pretende demostrar que 'el gilismo es una patología social que aún no se ha curado'. 'Romper con la cultura del dinero fácil y el pelotazo exige más esfuerzos', afirma.

Cosín, ex secretario de Política Municipal del PP en Marbella, abandonó la política enfrentado con Ángeles Muñoz, actual alcaldesa. Ahora lamenta el 'silencio cómplice' con que, a su juicio, se ha llevado a cabo 'la transición, no ruptura, desde el gilismo'. Cosín, que denuncia que por su actividad investigadora ha intentado ser 'marginado', admite que 'hay gente honesta llevando el Ayuntamiento'. 'Pero cortar con el gilismo requiere generaciones', añade.

El error de Muñoz y su equipo ha sido 'no cortar con la política de personal, lo que dificulta romper con el gilismo', añade. Ello supone mantener a los casi 4.000 funcionarios que reclutó el GIL, a los que se ha sacado ahora de la situación de interinidad para darles unas garantías acordes con la legalidad, lo que hace imposible rebajar la deuda heredada de 500 millones. 'Es ejemplar lo que hace David Valadez en Estepona', afirma.

Cosín sostiene que 'aún no se ha dejado de ver al Ayuntamiento como una agencia de colocación', y lamenta casos como el de Federico Guardabrazos, jefe de planeamiento Urbanístico, imputado por estafa y del que se ha publicado, sin desmentido, que asesora a constructores por la tarde. 'Hay demasiada gente que sigue ahí por lo mucho que vale callada', concluye.