Público
Público

El gran timo de la venta de fármacos en Internet

Sanidad alerta del aumento de la compra ‘online' de medicinas sin receta y advierte del riesgo

Publicidad
Media: 4
Votos: 2

'¿Quiere estar a punto para tener relaciones sexuales en unos minutos?'. Millones de correos electrónicos con este mensaje, en inglés, se distribuyen a diario en España. Sus remitentes bien saben que el sexo funciona como reclamo. Y también que la palabra 'barato' resulta irresistible a cualquier bolsillo.

Ese es el gancho que atrajo a Luis, danés de 29 años afincado en Madrid. Explica que quería 'experimentar' cosas nuevas. Ese es el gancho que hace que se multiplique el número de portales que venden en Internet una pastilla azul que aseguran es Viagra, sin necesidad de receta médica. La legislación española lo prohíbe.

El Ministerio de Sanidad, la Guardia Civil, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y las asociaciones de consumidores coinciden en que la oferta va en aumento, como en el resto de países de la Unión Europea, pero carecen de cifras concretas de cuánto.

Sin embargo, se puede estimar este crecimiento a partir del incremento (del 384%) en el número de medicamentos ilegales decomisados en las aduanas de los países de la UE. Este dato hay que cruzarlo con que el 62% de los fármacos adquiridos a través de la Red son falsos, según un estudio de la Alianza Europea para el Acceso a Medicamentos Seguros (EAASM).

Oferta atractiva

Una vez se accede a la página web donde se facilita, 'con descuento', la píldora que levanta pasiones, la oferta no es menos tentadora. También se puede acceder a antidepresivos, fármacos estomacales, analgésicos, y todo tipo de antibióticos.

Luis, que prefiere ocultar su nombre real, dice que se fió de comprar por Internet porque en la página 'aseguraba que era un producto natural, a base de hierbas y ginseng'. Por eso justifica el hecho de que no le pidieran la receta médica para adquirir un par de pastillas.

'Con la salud no se juega', recuerda el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Pedro Capilla. La misma advertencia -que sólo las farmacias aseguran que los medicamentos tienen los componentes y las dosis adecuadas- repiten el Ministerio de Sanidad y las asociaciones de consumidores.

Sanidad y farmacéuticos ultiman un acuerdo de colaboración para reforzar la vigilancia de medicamentos que aunque requieren receta médica se pueden adquirir a través de Internet.

Plan de concienciación

Según explican ambas partes, el documento se hará público en unas semanas. Lo que ya está claro es que pretende reforzar el papel de los farmacéuticos en la lucha contra este fraude. El objetivo final es concienciar juntos a los pacientes mediante una campaña.

La Ley de Garantías y Uso Racional de Medicamentos y Productos Sanitarios prohíbe explícitamente 'la venta por correspondencia y por procedimientos telemáticos de medicamentos y productos sanitarios sujetos a prescripción médica'.

Para los que no necesitan receta, la ley prevé el desarrollo de un reglamento con una serie de requisitos para su venta. Por ejemplo, sería legal siempre que la farmacia diera las mismas garantías por Internet. Para ello, también debería conocerse la identidad real del farmacéutico responsable, quien debería poder aconsejar desde su página web.

Los boticarios no lo ven claro. 'Una medicina sin receta no deja de ser un medicamento, también puede tener efectos secundarios. La farmacia es la forma de tener un control. La prueba es que en las farmacias españolas no se dispensan medicamentos falsificados', explica Capilla. Una minoría de farmacias españolas ha abierto página web. Las que lo han hecho venden artículos de parafarmacia.

Los portales que venden medicamentos por Internet están muy bien diseñados, lo cual infunde confianza en el consumidor. Muestran la fotografía de un supuesto doctor y algunos incluyen la posibilidad de incluir la referencia de la receta médica. En caso contrario, obligan al cliente a marcar una casilla asumiendo cualquier tipo de responsabilidad en caso de que el fármaco no actúe sobre el organismo como se espera.

'Con la salud no se juega', repite Capilla. 'Un 20% de las entradas en Urgencias que se registran en el mundo son por cuestiones relacionadas con alergias, efectos secundarios o interacciones de medicamentos', explica.

Pfizer se defiende

Por otra parte, muchos de los correos electrónicos que las falsas farmacias distribuyen de forma masiva incluyen la firma falsa de reputadas multinacionales farmacéuticas para ganar credibilidad. Pfizer, fabricante de Viagra, es víctima de ello.

La compañía trabaja desde 2005 con Microsoft para localizar a las empresas que se dedican a la venta ilegal de sildenafil, el principio activo de Viagra. Además, ya ha interpuesto demandas contra las entidades que envían spam y ha demandado, entre otras, a Canadian Pharmacy, E.-pharmacy y EzyDrug Store.

Detrás de estas falsas boticas virtuales hay mafias organizadas. Los servidores desde los que operan están situados en países del sudeste asiático y pequeñas islas del Pacífico, según advierte la OMS. Pero sitúan las falsas farmacias en lugares que a priori son de fiar, como Canadá o algún Estado europeo.

Sanidad, a través de la Agencia de Medicamentos, actúa cuando se detecta tráfico ilegal. Su vigilancia constante de la entrada de medicamentos por las fronteras ha hecho que la red española sea de las más seguras. Pero Internet ha modificado los canales de tráfico ilegal tradicionales.

La Asociación de Internautas reconoce que el aumento de páginas que venden fármacos sin receta coincide con la creciente implantación de Internet. Su secretaria general, Ofelia Tejerina, defiende que no se puede demonizar la Red. Es 'simplemente un nuevo canal de distribución', dice.