Publicado: 27.05.2014 20:00 |Actualizado: 27.05.2014 20:00

Grupos ecologistas califican de "delirante" la petición de reabrir la central nuclear de Garoña

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La solicitud de reapertura de la central de Santa María de Garoña hasta 2031, presentada este martes por la empresa Nuclenor al Ministerio de Industria, es "delirante por el estado de la central" y un rumbo energético "equivocado", han asegurado portavoces de Greenpeace y Ecologistas en Acción.

"La solicitud es delirante porque la central está en muy malas condiciones de seguridad", ha insistido el portavoz de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, quien ha asegurado que los cambios impuestos por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para la reapertura "no son suficientes para llevar la central a unos niveles de seguridad aceptables y menos para funcionar durante 17 años más".

"Si, en el peor de los casos, la central de Garoña volviera a funcionar, aún tendríamos grandes incertidumbres tecnológicas", ha explicado, ya que las reformas no garantizarían unas perfectas condiciones y "no sería descartable una nueva avería a corto plazo".

Desde el punto de vista político, "es probable que el proceso de concesión de la licencia por parte del Consejo de Seguridad Nuclear se alargue hasta las próximas elecciones generales, y en caso de cambio de gobierno, evidentemente la pretensión de Nuclenor se verá truncada", ha aventurado Castejón, investigador en fusión nuclear.

La portavoz de Greenpeace, Raquel Montón, ha señalado que "no hay protocolos para este proceso de licenciamiento, largo y desconocido" porque sería la primera vez que el CSN tiene que estudiar el caso de una central de más de 40 años.

Además, ha subrayado Montón, la energía nuclear "no es necesaria, y menos de centrales tan envejecidas como esta, posiblemente la más vieja del mundo si se diera esta licencia".

La representante de Greenpeace ha asegurado que España estaría tomando "un rumbo energético equivocado y liderando una etapa de riesgos desconocidos, con una central nuclear cuyos diseños, materiales y garantías de estabilidad ya han sido sobrepasados".

Greenpeace ha criticado también que no se haya consultado a los ciudadanos, que serán "los que van a asumir los riesgos".

"España quiere ser abanderada de la energía nuclear, en vez de abanderar la tecnologías de las energías renovables, en las que sí es pionera", ha concluido.

Además, el movimiento ecologista vasco Lurra (Tierra) ha propuesto a los consumidores y a las instituciones del País Vasco que cambien de suministrador eléctrico, en protesta por la petición de Nuclenor, y ha anunciado que presentará una queja ante la Unión Europea por esta solicitud.

En un comunicado, Lurra ha recordado que esta central es gemela de la japonesa de Fukusima y ha denunciado que el planteamiento de Nuclenor ha sido posible gracias al Gobierno central, al que ha acusado de "retorcer hasta el paroxismo la legislación mediante sucesivos decretos de más que dudosa legalidad" e, incluso, "con indicios de prevaricación".

Esta plataforma ha defendido que ante el anuncio de Nuclenor ya no sirven "declaraciones de intenciones vacías de contenido" y ha reclamado que ha llegado la hora de "tomar decisiones y emprender acciones contundentes".

Lurra ha insistido en que "el futuro" de las personas que viven cerca de la central "está en juego" porque las inversiones que pueden hacerse en la misma "en ningún caso van a poder garantizar la seguridad de la planta".