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Las inundaciones empeoran en algunas áreas de la capital de Tailandia

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Muchos miles de residentes en Bangkok abandonan hoy las áreas de la metrópoli en las que empeoran las inundaciones por las que el Gobierno de Tailandia declaró a partir de hoy vacaciones extraordinarias hasta el próximo lunes.

El centro de operaciones encargado de luchar contra la inundación de la capital, indicó que el nivel de agua crecía en las zonas del norte y oeste y que la tromba de agua se aproximaba hacia el centro de Bangkok.

Una de las mayores preocupaciones de las autoridades era hoy el creciente caudal de agua del río Chao Praya, que serpentea por la metrópoli, que en algunos tramos está a punto de desbordarse.

El gobernador de Bangkok, Sukhumband Paribatra, señaló en rueda de prensa, que las próximas 48 horas son cruciales para saber si la pronosticada marea alta en el golfo de Tailandia impedirá que el río descargue su caudal de agua en el mar.

En las carreteras en dirección al sur y al este el tráfico era mayor de lo regular, mientras que las estaciones de autobuses y de ferrocarril ubicadas en Bangkok, aumentaba el número de tailandeses con la intención de desplazarse a otros puntos del país, uno para eludir las penalidades de las inundaciones y otros para aprovechar los cinco días de vacaciones.

El Gobierno advirtió ayer miércoles de que áreas de Bangkok permanecerán inundadas hasta un mes a causa de la tromba de agua que superaba los diques levantados en el perímetro para evitar que se anegue como la meseta central del país, lo que elevó el temor de la población.

La advertencia hizo que los supermercados de Bangkok, en los que desde hace días escasean los alimentos de primera necesidad y sobre todo el agua embotellada, recibieran avalanchas de compradores dispuestos a cargar con todas las existencias posibles

Las inundaciones, que ya han causado 377 muertos y obligado a más de 113.000 personas a refugiarse en improvisados centros de acogida, comenzaron a finales del pasado julio con el desbordamiento de ríos y pantanos del norte y la región central, a causa de las copiosas lluvias del monzón y de tres tormentas tropicales seguidas.

El número de personas damnificadas por las inundaciones, supera los 2,5 millones y al menos 700.000 han recibido atención médica a causa de infecciones y otras enfermedades contraídas por contacto o consumo de agua contaminada.