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Jude Law se suma a las denuncias contra el imperio de Murdoch

El FBI tiene abierta una investigación contra el grupo del magnate por supuestas escuchas sobre el 11-S

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El actor británico Jude Law presentó hoy una demanda judicial contra el tabloide The Sun, del grupo mediático de Rupert Murdoch, por pinchar supuestamente su teléfono para conseguir exclusivas. La demanda del protagonista de la última versión de Sherlock Holmes y Alfie se refiere a cuatro artículos publicados en 2005 y 2006.

En un comunicado, Law indicó que no hará más comentarios y que serán los tribunales los que diriman la cuestión.  Mientras, New Interntional, la empresa que edita el sensacionalista The Sun, ha negado las acusaciones. Un portavoz de News International, la empresa de Murdoch en Reino Unido, ha asegurado que 'la demanda pretende implicar en el escándalo a The Sun', el diario más leído del país, con más de 2,5 millones de ejemplares diarios de tirada.

La consejera delegada de News International, Rebekah Brooks, ha dimitido hoy de su cargo por la creciente presión política en Reino Unido, ante la ola de indignación provocada por la extensión de las escuchas telefónicas. Unas escuchas telefónicas cuyo máximo apogeo tuvo lugar entre el año 2000 y el 2003, cuando Brokks dirigía el tabloide epicentro de la polémica,  News of the World.

Ese periódico llevó a cabo presuntamente numerosas escuchas ilegales con el fin de obtener información de políticos, famosos, deportistas y hasta víctimas de crímenes, como la niña Milly Dowler, cuyo teléfono fue pinchado en busca de una exclusiva.

Ayer mismo, el FBI ha decidido abrir una investigación para determinar si alguna de los empleados de News Corporation pinchó los buzones de voz de las víctimas y allegados de los atentados del 11-S y sobornó a personas que pudiesen pasarles información sobre el suceso. De descubrirse que se dieron las escuchas, tanto Murdoch como su hijo James (responsable de los negocios familiares en Europa y Asia), que tienen la nacionalidad estadounidense, tendrían que responder ante unas responsabilidades legales que podrían traducirse en cargos criminales.