Publicado: 28.02.2014 08:57 |Actualizado: 28.02.2014 08:57

La manifestación estudiantil en Barcelona acaba con altercados

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La manifestación estudiantil que ha congregado este jueves en Barcelona a más de un millar de personas durante la huelga convocada por el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), ha acabado con altercados. Un grupo de jóvenes encapuchados han provocado daños a entidades financieras, instituciones públicas y mobiliario urbano.

La protesta, organizada por la Plataforma en Defensa de la Universidad Pública (Pudup) —la tercera de la jornada—, arrancó a las 19.45 horas en la plaza España, y a las 20.15 horas, al pasar por la calle de Sants, algunos encapuchados han roto cristales y lanzado pintura lila a la sede del distrito de Sants-Montjuïc. Cargados con martillos, este grupo ha destrozado ventanas y puertas de cristal de todas las entidades financieras que encontraba a su paso además de hacer pintadas, mientras algunos compañeros les escondían bajo pancartas, lo que ha provocado miedo en los comerciantes, que han cerrado persianas preventivamente.

Antes de llegar a plaza de Sants, los manifestantes, que llevaban la pancarta "Universidad, en pie de guerra", han empezado a correr al notar la presencia de antidisturbios, lo que ha provocado la primera dispersión de la protesta. La masa se ha dividido entre la calle Galileu y Vallespir, y en esta segunda vía, que conduce a la estación de Sants, algunos jóvenes han cruzado contenedores en la carretera para evitar el paso de los furgones policiales, y los agentes han bajado para volverlos a colocar, sin cargar contra los manifestantes.

Los Mossos han blindado la estación con una veintena de furgones y un cordón policial ante el edificio, y los estudiantes han conseguido volverse a reunir en la calle Tarragona, donde han leído un manifiesto ante una sede de Bankia a favor de la educación pública y de calidad. En la calle Tarragona algunas personas han continuado cruzando contenedores, lo que ha provocado un inicio de carga policial, que los agentes han suspendido cuando los jóvenes han empezado a correr y a dispersarse por las calles de Sants y las estaciones del Metro. Aproximadamente hacia las 21.00 horas la protesta ha quedado disuelta, si bien la policía catalana aún controlaba los accesos a plaza España.