Publicado: 29.01.2014 14:05 |Actualizado: 29.01.2014 14:05

La marea verde insta a los colegios a no cambiar los libros de texto

La Plataforma Estatal por la Escuela Pública inicia una campaña porque los cambios curriculares de la ley Wert "no tendrán gran vigencia" y no afectan a los contenidos, sino a su enfoque.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La Plataforma Estatal por la Escuela Pública —integrada por asociaciones de padres, sindicatos de profesores y estudiantes— ha puesto en marcha este miércoles una campaña para que no se realice el "cambio injustificado" e "ideológico" de los libros de texto, como así se precisa en el desarrollo normativo de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). En rueda de prensa, los representantes de esta plataforma han realizado un llamamiento a las comunidades educativas de todos los centros para que acuerden con los consejos escolares que no se cambien los libros de texto que se están utilizando en la actualidad.

Así, han insistido que los libros de texto actuales son "perfectamente válidos" y deben seguir siéndolo durante un mínimo de cuatro años desde el curso para el que fueron adquiridos "por ley", "a pesar de que el Ministerio de Educación haya anunciado cambios en las asignaturas y con ello, en los libros de texto", según ha asegurado el vicepresidente de Ceapa, Jesús Salido.

Para llevar a cabo esta campaña ha explicado que se difundirá un modelo a utilizar en todos los consejos escolares, especialmente en los centros educativos, para que se convoquen reuniones extraordinarias de los mismos, así como otros de posible resolución, para que sean utilizados de forma "urgente y masiva", de cara a que las asociaciones de padres y madres puedan resistirse a estas medidas "de forma legal".

Además, Miguel Latorre, de FETE-UGT, ha subrayado que con los nuevos diseños curriculares no se producen cambios "esencialmente de los contenidos" sino de enfoque de los mismos "por motivos ideológicos". Por ello ha reclamado que los libros se sigan utilizando dado que hay muchas familias que no tienen dinero para comprar los libros.

Precisamente, esta tarde tiene lugar en la sede del Ministerio de Educación la conferencia sectorial en la que las comunidades autónomas debaten con el ministro José Ignacio Wert el contenido de los nuevos currículos.

Francisco García, de la Federación de Enseñanza de CCOO, ha advertido en este contexto de que los cambios curriculares que se proponen ahora no tendrán una "gran vigencia", dado el compromiso parlamentario alcanzado por la mayoría de los grupos de la oposición en el Congreso, que han acordado derogar la normativa en cuanto cambie la mayoría absoluta del PP en el Gobierno.

La Plataforma sostiene también que existen "grandes dificultades" de las familias para asumir costes por la adquisición de libros de texto y materiales curriculares, al mismo tiempo que subrayan que los bancos de libros que se han creado "con motivo de la crisis" deben seguir siendo usados porque suponen un capital social que debe ser "respetado y defendido".

Para García, el cambio de libros de texto afectará a 1,5 millones de alumnos españoles de primer, tercer y quinto curso de Primaria, así como de FP Básica, y conllevará un gasto de "más de 200 millones de euros". En este sentido, Jesús Salido, vicepresidente de Ceapa, ha criticado que las condiciones no son favorables para las familias puesto que se han reducido hasta en un 40 por ciento las becas para libros de texto, además de que las comunidades autónomas han endurecido los requisitos para poder obtenerlas. "Cada vez la situación es peor y nos proponen que tiremos a la basura toneladas de libros que están perfectamente servibles", ha remachado.

Es por ello que desde la plataforma se insiste en que el ministerio trata de forma "irresponsable" y "acelerada" los nuevos decretos que desarrollan los nuevos currículos de los libros de texto para adaptarlos a su visión ideológica y orientarlos a la superación de reválidas y otras pruebas estandarizadas, elementos fundamentales de su ley educativa. Al mismo tiempo que sostienen que las editoriales se disponen a modificar los libros de texto para adaptarlos a los nuevos decretos, una acción que les generará beneficios a costa de las familias y causará que se puedan perder los materiales acumulados en los bancos de libros.

Por su parte, Salvador Benavent, de STES-Intersindical considera que con el desarrollo curricular de la LOMCE se pone en marcha un "rosario de conflictos innecesarios" para la comunidad educativa porque, por ejemplo, ya hay, al menos, cinco comunidades autónomas que han anunciado que "se van a resistir al desarrollo curricular de la LOMCE". A su juicio, el Gobierno pretende con este desarrollo curricular realizar una "manipulación ideológica".

Por otro lado, Soraya Chapinar, del Movimiento de Renovación Pedagógica, ha reivindicado que los libros de texto no sean el único recurso didáctico porque la educación debe ser gratuita. En este sentido, la Plataforma Estatal por la Escuela Pública explica que la utilización de libros de texto no es obligada desde un punto de vista pedagógico, y además existen cada vez más docentes y centros educativos que no los usan habitualmente, salvo como materiales existentes en las bibliotecas de aulas.

En su opinión, se debe caminar en este sentido para que sean los docentes los que desarrollen su labor con sus propias unidades didácticas, elaboradas en función del alumnado que tienen en sus aulas, pero es evidente que los libros de texto son considerados aún por muchos docentes como materiales imprescindibles para poder impartir las enseñanzas y así los solicitan a las familias, que deben afrontar los costes de su adquisición, puesto que ello no es asumido en su totalidad por las administraciones.

Por su parte, Ana García, del Sindicato de Estudiantes, espera que el triunfo de las movilizaciones sociales en casos como el de Gamonal, en Burgos, o el de la paralización de la externalización de seis hospitales madrileños en Madrid, promovida por la marea blanca, también se traslade a la marea verde con el freno a la implantación y consiguiente derogación de la Lomce.