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Marruecos confía en que el nuevo enviado de la ONU para el Sahara Occidental siga la vía de su predecesor

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Marruecos desea que el nuevo enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, Christopher Ross, continúe por el camino que marcó su predecesor, Peter Van Walsum, según dijo hoy el portavoz del Gobierno marroquí, Jalid Naciri.

"Marruecos saluda el nombramiento del diplomático estadounidense Christopher Ross como nuevo enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, y espera que continúe en su misión por la misma vía que Van Walsum", declaró Naciri en una rueda de prensa celebrada después del Consejo de Ministros.

Añadió que las últimas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU "están claras y consideran que el único elemento nuevo en el conflicto es la iniciativa de Marruecos para una autonomía en el Sahara, dentro de la soberanía marroquí".

El ministro subrayó que "Marruecos no aceptará volver al punto de partida, porque hay antecedentes esenciales, sobre todo en la resoluciones del Consejo de Seguridad".

Rabat está dispuesto, según Naciri, a colaborar con Ross, "como lo ha estado siempre", y espera que la otra parte tenga la misma voluntad para avanzar en la resolución del conflicto.

Ross sustituye al diplomático holandés Peter Van Walsum, cuyo mandato concluyó el pasado 21 de agosto por la presión del Frente Polisario y Argelia, quienes ya no lo consideraban un interlocutor válido.

Antes del final de su mandato, Van Walsum desató una dura polémica con el Frente Polisario el pasado abril, al afirmar que la independencia del Sahara Occidental no era "una opción realista", al no haber la suficiente presión internacional para que así fuese.

El Ministerio marroquí de Exteriores ya había anunciado que la misión del nuevo enviado especial del secretario general de la ONU para el Sahara sólo podrá inscribirse en el marco de la resolución 1813.

Dicha resolución, que fue aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 30 de abril, pedía a las partes una "visión realista" en el proceso negociador y ratificaba el derecho de los saharauis a la autodeterminación.

Marruecos y el Polisario celebraron el pasado marzo en Manhaset, en las afueras de Nueva York, una última ronda de negociaciones, la cuarta desde que reanudaron en junio de 2007 los contactos directos, y, pese a que no acercaron sus posturas, acordaron reunirse de nuevo en una fecha todavía por determinar.

Marruecos sostiene que la única salida aceptable al conflicto por la soberanía de la ex colonia española es su plan para celebrar un referéndum de autonomía en el territorio.

Para el Polisario, cualquier auténtico referéndum de autodeterminación para el Sahara Occidental debe incluir la independencia entre sus opciones.