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En medio del tira y afloja por rescate, piden un giro en mundo financiero

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EL Congreso estadounidense y la Casa Blanca libran un tira y afloja sobre un plan de rescate del sector financiero por 700.000 millones de dólares ya respaldado por el G-7, mientras desde diversos ámbitos surgen voces para aprovechar la crisis para cambiar las normas del negocio de las finanzas.

El economista y Premio Nobel de la Paz, el bangladeshí Mohamed Yunus, instó hoy a "rediseñar" el sistema financiero mundial para beneficiar a un mayor número de personas, pues ahora solo tiene acceso al crédito un tercio de la población mundial.

Yunus, conocido como el "banquero de los pobres", subrayó que el sistema de microcréditos sin avales que él ha puesto en práctica ha demostrado ser a prueba de crisis, al contrario que las entidades financieras formales.

Para el candidato demócrata a la Presidencia de EE.UU., Barack Obama, el "momento peligroso" que vive su país, que definió como la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión de los años 30, es consecuencia de una "era de avaricia e irresponsabilidad".

"Dijeron que querían que el mercado operase libremente pero lo dejaron operar de forma salvaje y al hacerlo pisotearon nuestros valores de justicia, equilibrio y responsabilidad hacia los demás", afirmó en un discurso en Wisconsin.

Por su parte, el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, pidió una mayor supervisión del plan de rescate financiero, con el que dijo sentirse "muy incómodo" por la concentración de poder en una sola persona, el secretario del Tesoro, Henry Paulson.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, subrayó hoy la necesidad de actuar "rápidamente" y pidió a los legisladores no incluir cláusulas ajenas a la crisis financiera en el proyecto de ley o disposiciones que "socaven" su efectividad.

Sin embargo, los líderes demócratas del Senado han planteado la creación de un comité de supervisión bipartidista, para controlar el uso que Paulson hace del dinero y han pedido que el Gobierno se quede con acciones de las entidades a las que se va a ayudar.

El Gobierno y el Congreso sí están de acuerdo en el monto del plan y en que el dinero se dedicará a comprar deuda de mala calidad vinculada a las hipotecas para la que ahora no hay mercado.

La Cámara Baja puede votar el paquete el miércoles o el jueves, mientras que al Senado puede llegar el viernes, según fuentes legislativas.

A falta de luz verde en el Congreso, el Grupo de los Siete (G7) dio hoy el visto bueno a los pasos "extraordinarios" dados por EE.UU. para capear el temporal financiero y se comprometió a adoptar "cualquier medida necesaria (...) para asegurar la estabilidad del sistema financiero internacional".

Ninguno de los socios de EE.UU. en el G7 dio señales de estar preparado para adoptar medidas similares, pero expertos consultados por Efe opinaron que es posible que alguno debe aplicar un rescate.

"Temo que hay más problemas internacionales de los que la gente piensa y me preocupa el que nos estemos concentrando exclusivamente en EEUU", dijo David Wyss, economista jefe de Standard & Poor's, para quien Italia puede tener que seguir los pasos de Washington.

Kenneth Rogoff, ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional, alertó que el Reino Unido puede ser el más perjudicado después de EE.UU. dentro del G7 y fuera del grupo, Irlanda y España, debido a las enormes burbujas hipotecarias que se formaron en ambos países en los últimos años.

El Gobierno chileno insistió hoy en la solidez del país para resistir las turbulencias financieras internacionales, pero al mismo tiempo llamó "a la prudencia".

Por su parte, el presidente del Consejo Consultivo del Mercado de Capitales de Chile, Axel Christensen, subrayó que la industria financiera "va a cambiar radicalmente de ahora en adelante".

Como parte de esa transformación, Goldman Sachs y Morgan Stanley, los dos únicos bancos de inversión independientes que quedaban en EE.UU, pasaron hoy a ser bancos comerciales.

Esas entidades podían asumir más deuda y, por consiguiente, mayor riesgo que los bancos comerciales y no estaban sujetas a la supervisión directa de la Reserva Federal.

Sin embargo, la tormenta financiera ha destapado en las últimas semanas las debilidades de los bancos de inversión y, con la venta masiva de sus acciones, los inversores parecen haber dejado claro que ya no confían en la viabilidad de su modelo de negocio.

La transformación de Morgan y Goldman llega una semana después de que Merrill Lynch anunciara su venta a Bank of America y de que Lehman Brothers suspendiera pagos.

Hace seis meses Bear Stearns, el quinto de los grandes bancos de inversión de Wall Street, fue adquirido por JP Morgan Chase tras colapsar en bolsa.

Morgan Stanley dio hoy una buena noticia a los mercados, con el anuncio de una "alianza estratégica" con la Mitsubishi UFJ, que comprará entre el 10 y el 20 por ciento del banco por una cantidad que puede rondar los 6.000 millones de dólares, según los cálculos iniciales de los analistas.

Pese a ello, las acciones de Morgan Stanley bajaron un 0,44 por ciento hasta los 27,09 dólares al cierre de Wall Street.

La Bolsa de Nueva York cerró hoy con un descenso del 3,27 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, por la incertidumbre existente en torno a la eficacia del plan de rescate financiero diseñado por el Gobierno de EE.UU. y después de que el petróleo de Texas subiera más de 16 dólares en una jornada.