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Muere Alfred Hrdlicka, el más destacados escultor austríaco

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El polémico escultor Alfred Hrdlicka, considerado el artista plástico más importantes de Austria en el último medio siglo, ha muerto en Viena a los 81 años, informaron hoy los medios del país alpino.

El artista murió en la noche de ayer, sábado, debido a complicaciones por su frágil estado de salud, indicó su galerista.

Su obra escultórica tiene como uno de sus ejes centrales el dolor humano, en toda su expresividad psíquica y física más descarnada, lo que ha causado innumerables protestas y polémicas con los sectores más conservadores.

La violencia, la sexualidad y la muerte han marcado sus creaciones tanto escultóricas como gráficas. El propio Hrdlicka definió el siglo XX como el siglo "físico", y su lema artístico se resumía en que "todo el poder del arte proviene de la carne".

El artista fue el autor del "Monumento contra la guerra y el fascismo", situado desde 1991 en la plaza del Museo Albertina de Viena, y aunque ahora sea ya una obra aceptada, resultó muy criticada en su momento.

Incluso el legendario y ya fallecido "cazanazis" Simon Wiesenthal la calificó de "indigna" porque en ella se representaba a un judío de larga barba arrodillado y limpiando el suelo con un cepillo.

Nacido en Viena en 1928, su carrera como artista plástico quedó influenciada por su periodo de formación junto al escultor Fritz Wotruba.

En 1964, Hrdlicka representó a su país en la Bienal de Venecia, y en los cuatro últimos decenios sus esculturas y dibujos han sido expuestos en los principales museos del mundo.

Partidario del compromiso social y político del artista, Hrdlicka se ha ocupado con frecuencia en su obra de la guerra y la violencia, mientras que sus críticos siempre le tacharon de "estalinista" por sus largos años como militante del Partido Comunista y su marxismo declarado.

Hrdlicka, crítico con el arte abstracto y conceptual, se ha dedicado también con igual intensidad dramática a representar la sexualidad humana.

Una de las últimas exposiciones de su obra gráfica el año pasado, en el museo diocesano cercano a la catedral de Viena, levantó una gran polémica al representar en uno de sus cuadros una versión de la última cena de Jesús con los apóstoles como una orgía homosexual.

La exposición "Religión, carne y poder" continuó pero ese cuadro fue retirado de la muestra tras las protestas.