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Muniain, el último rey león

El héroe de Berna revoluciona Bilbao a sus 16 años

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Iker Muniain inició el viaje confundido con un polizón y lo terminó como el último héroe de Bilbao. Para el nuevo rey león, los 16 años ya no son un problema. Al contrario, le han servido para disparar la dimensión de su pequeña gesta, ese gol a la media vuelta que mantiene a estas horas con vida en Europa a su equipo. Pero al principio, cuando aún ni sospechaba que su aventura terminaría en proeza, su edad sí fue un problema.

El miércoles, cuando los Caparrós embarcaban rumbo a Berna en busca de la remontada, el chico tuvo un problema en el control de pasaportes. Pretendía viajar como los mayores, simplemente con el carné de identidad a la vista. Pero Muniain es menor de edad, no tiene tan fácil salir al extranjero. Los agentes no estaban por la labor de hacer la vista gorda. La seguridad, lo primero. ¿Y la autorización por escrito de los padres? ¿Y el pasaporte? La nueva joya de la cantera se quedó paralizado, muerto de la vergüenza. El delegado del Athletic reaccionó con rapidez y regresó a Lezama para recoger los documentos internacionales de todos los futbolistas. Con estos en la mano ya no había problema.

Un agente casi le deja en tierra por viajar sin firma de los padres

Al día siguiente, Muniain volvió a quedarse casi sin respiración, pero esta vez por el peso de la gloria. Susaeta se lesionó y Caparrós tiró del último canterano. El chico saltó al campo presto para una jugada de estrategia. Yeste lanzó, el balón salió rechazado e Iker, armado de ese don que distingue a los buenos delanteros para adivinar el rumbo de las pelotas que de pronto cobran vida propia, fue a por él y lo envió al fondo de la red con un remate a la media vuelta. 'No puedo, no puedo', le comentaba incrédulo a Javi Martínez, tras sobrevivir a la felicitación efusiva de sus compañeros, todos abalanzados sobre su cuerpo aparentemente frágil de 16 años y 167 centímetros de altura.

Más joven que Gainza

'Es muy diferente al resto, muy listo, y cuando surge alguien así hay que aprovecharlo'. Lo define así Quique Liñero, ex entrenador del Bilbao Athletic, que hizo debutar en el filial el año pasado al joven navarro que hace siete días rebasó a Gainza como el jugador más joven en debutar con el primer equipo (16 años y 7 meses) y el jueves se convirtió en el goleador más precoz de los rojiblancas.

«Tiene una clase y una calidad que asombran», dice Llorente

Muniain llegó a la residencia de Derio con 12 años para incorporarse a los infantiles del Athletic. Habitual en las selecciones de Euskadi y España en categorías inferiores, su evolución ha sido meteórica. Pero, sobre todo, debidamente observada. Por Caparrós, a quien no le tiembla el pulso a la hora de dar oportunidades a los jóvenes. A Muniain ya se lo llevó con 14 años a una concentración de pretemporada del primer equipo. Le hizo compartir habitación durante 12 días con Amorebieta y le puso a jugar en varios amistosos. A la vuelta, Nike, siempre atenta, firmó un contrato de patrocinio con el chico.

'Es un crack. Tiene una clase y una calidad que asombran. Hace goles con muchísima facilidad. Nos va a aportar muchísimo', augura Fernando Llorente. 'Compite muy bien, se ofrece, es dificilísimo robarle el balón sin hacerle falta, es muy vertical, vale para jugar con otro o solo en punta', comenta su ex entrenador del juvenil.

'Su propia humildad y el trabajo de los veteranos en el vestuario impedirán que se le suba esta semana a la cabeza', asegura Liñero pese a la única preocupación que alberga ahora el entorno del jugador. Nunca le fueron los estudios. Lo suyo es el gol. Es Muniain. O Simba: el último rey león. D