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Musharraf cambia la cúpula militar con la vista puesta en la elección de octubre

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El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, acometió hoy cambios en la cúpula militar que apuntan a garantizarse un sustituto leal al frente del Ejército si logra un nuevo mandato presidencial en la votación del 6 de octubre.

Musharraf elevó hoy a seis de sus generales al rango de teniente general, entre ellos al director del servicio de inteligencia militar, Nadeem Taj, al que recolocó al frente de los poderosos servicios secretos paquistaníes (ISI).

El nombramiento de Taj deja al hasta ahora jefe del ISI, el teniente general Ashfaq Pervez Kiyani, una de las personas más próximas a Musharraf, en el banquillo, en medio de filtraciones a la prensa de que es el hombre escogido para que lo releve al frente del Ejército.

Musharraf, que ocupa la jefatura de Estado y del Ejército, se ha comprometido a renunciar al segundo cargo si renueva su mandato como presidente del país en la votación convocada en las asambleas central y provinciales para el próximo 6 de octubre.

El presidente y general, que llegó al poder en un golpe de Estado en 1999, quiere dejar bien atado su relevo en el mando militar, con una persona de sobrada confianza a la que, además, cortará las alas con una reorganización de la estructura del Ejército.

Según una decisión adoptada "en principio" y filtrada esta semana a la prensa por una fuente militar, Musharraf ha ordenado crear tres grandes comandancias regionales, cada una de las cuales tendrá como subordinados a otros tres comandantes de zona.

Los maniobras del general tienen lugar en un momento de incertidumbre: acosado por la oposición islamista y liberal, Musharraf continúa pendiente del fallo del Tribunal Supremo que ha de decidir si puede presentarse a las presidenciales en su doble condición de jefe de Estado y del Ejército.

Tras estudiar esta semana el caso planteado por varias instancias de la oposición, el alto tribunal fijó una nueva audiencia para el próximo lunes, en una sesión que se desarrolló en medio de las protestas de unos centenares de activistas de la oposición ante el edificio del Supremo.

Tanto los islamistas de la gran alianza Muttahida-Majlis-Amal (MMA), que hasta hace poco ofrecía su apoyo a Musharraf, como los miembros de la oposición liberal salieron a las calles gritando eslóganes contra los planes de reelección del general.

Algunas fuentes judiciales indicaron que la decisión del Supremo podría conocerse el próximo lunes, en pleno proceso de presentación de candidaturas para la Presidencia.

El régimen de Musharraf también se enfrenta a la violencia islamista, con atentados y ataques casi diarios contra las fuerzas de seguridad paquistaníes tras el asalto gubernamental a la Mezquita Roja de Islamabad, el pasado mes de julio.

Esta operación fue precisamente uno de los motivos que adujo ayer el líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, para llamar al pueblo paquistaní a que se rebele contra Musharraf.

"Las amenazas cobardes no llevarán al Gobierno de Pakistán a cambiar su política hacia los terroristas y hacia el terrorismo", aseguró hoy a Efe el portavoz de las Fuerzas Armadas, Waheed Arshad, en respuesta a la amenaza de Al Qaeda.

El papel "vital" en la lucha contra el terrorismo que, según Arshad, seguirá desempeñando Pakistán, ha permitido a Musharraf mantener un apoyo indispensable de "aliados" como EEUU, aunque con presiones para que llegue a algún acuerdo preelectoral con la oposición liberal.

El general mantuvo negociaciones con la ex primera ministra Benazir Bhutto, quien las dio por fracasadas pero anunció su regreso a Pakistán el próximo 18 de octubre, cuando ya esté despejada la incógnita presidencial.

Pese a los llamamientos dentro y fuera de Pakistán para que la elección del futuro presidente corra a cargo de unas asambleas renovadas, Musharraf ha perseverado en su plan de buscar la reelección en las mismas que lo confirmaron en el poder en 2002.

"Es una gran decepción que Musharraf haya elegido hacer justo lo que todos hemos temido durante mucho tiempo: buscar la reelección manteniendo el uniforme y con las actuales asambleas", lamentó hoy en su editorial el rotativo paquistaní "Dawn".