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El nuevo Gobierno de Honduras propone un diálogo a los países de la OEA

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El Gobierno del nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, propuso hoy a los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) un "diálogo de buena fe" para resolver la grave crisis política que vive el país a causa del derrocamiento de Manuel Zelaya.

El diálogo propuesto implica a representantes de "los poderes del Estado de Honduras y una delegación de representantes de Estados miembros de la OEA junto con funcionarios de menor rango de la Secretaría General" de ese organismo, según una carta difundida en por el nuevo Gobierno hondureño en una rueda de prensa.

La misiva, según se informó, fue enviada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, al representante de la entidad interamericana en Tegucigalpa, Jorge Miranda, y leída a través de radio y televisión por la vicecanciller hondureña, Marta Alvarado.

Según este documento, "una vez que las conversaciones alcancen el nivel apropiado, la secretaría general (de la OEA) elevaría el rango de su representación".

Además, "mientras el diálogo de buena fe esté en curso, no han de producirse actos o situaciones que puedan poner en peligro la paz social de la República y comprometer el esfuerzo en las conversaciones", puntualizó la nota.

El Gobierno de Micheletti, quien sustituyó a Zelaya tras su derrocamiento por los militares hace una semana, propuso el diálogo horas después de que la OEA suspendiera a Honduras como miembro del organismo por negarse a reinstalar al depuesto presidente.

Honduras se había adelantado el viernes a retirarse del Sistema Interamericano, ante la inminencia de la sanción, pero el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, la consideró sin validez porque, dijo, el Gobierno de Micheletti es "ilegítimo".

Zelaya, según el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, partió hoy en avión hacia Tegucigalpa desde Washington, a donde asistió a la Asamblea General de la OEA que sancionó a Honduras.

Miles de seguidores de Zelaya se han reunido para recibirle en el aeropuerto internacional Toncontín de Tegucigalpa, que está rodeado por las fuerzas de seguridad.

Las autoridades hondureñas han advertido que no van a dejar al avión en el que viaja Zelaya aterrizar en el país.