Público
Público

Obama sienta hoy a israelíes y palestinos para impulsar la negociación de paz

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El presidente de EE.UU., Barack Obama, se reunirá hoy con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, para preparar las primeras conversaciones de paz directas después de 20 meses.

Si bien las negociaciones se reanudarán oficialmente mañana jueves con una reunión a tres bandas, Obama ha querido preparar hoy el terreno con conversaciones con los líderes de la región, a la que seguirá una cena a la que se unirá el representante del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair.

Así, Obama tiene previsto este miércoles reuniones bilaterales con Abás y Netanyahu, así como con el mandatario de Egipto, Hosni Mubarak, y el rey Abdullah de Jordania, que han sido invitados por su "papel crítico" en este esfuerzo de llevar la paz a Oriente Medio.

Mubarak y el rey de Jordania no participarán en el encuentro del jueves pero Obama tendrá la oportunidad de pedirles el apoyo de la Liga Árabe en este nuevo intento por lograr la paz. Tras las reuniones, se celebrará la cena en la Casa Blanca.

Al día siguiente, las negociaciones directas serán relanzadas formalmente con una reunión que celebrará la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, con Netanyahu y Abás.

Las negociaciones de paz quedaron suspendidas en diciembre de 2008 después de un ataque del Ejército israelí en la franja de Gaza, en el que murieron más de 1.400 palestinos y 13 israelíes.

Palestinos e israelíes se sentarán sin una agenda previa pero entre los asuntos que quedan pendientes desde los acuerdos de Oslo de 1993, están la demarcación de las fronteras, un acuerdo final respecto al estatus definitivo, la capitalidad de Jerusalén, los asentamientos, la situación de los refugiados palestinos y el reparto de los recursos hídricos.

Estados Unidos afronta con esperanza y temor este nuevo intento, en el que las presiones internas de Israel y un débil Abás, que carece del pleno apoyo de su propio partido y cuenta con la oposición Hamás, se prevé que dificulten el proceso.

De momento priman las buenas intenciones pese a que la jornada está precedida por un ataque de Hamás en el que murieron cuatro israelíes, que fue condenado por ambas delegaciones, a las que la Casa Blanca pidió que "perseveren" en su búsqueda de la paz.

"Si hay un uno por ciento de posibilidades de conseguir la paz, la voy a ir a buscar" dijo días atrás Abás en un mitin con dirigentes políticos palestinos en el que aseguró: "deseamos la paz con nuestro vecinos".

Por su parte, Netanyahu ha asegurado que pueden "alcanzar un acuerdo estable, y no sólo un pacto para un alto el fuego táctico entre dos guerras".

La primer gran prueba que tendrán que afrontar será el asunto de la moratoria de la construcción de colonias judías en la franja de Cisjordania, que concluye el próximo 26 de septiembre.

Netanyahu aceptó por presiones de EE.UU. el pasado noviembre suspender durante diez meses la construcción de viviendas en los asentamientos judíos, que era una de las demandas de los palestinos para desbloquear el proceso.

Sin embargo, el ministro de Exteriores de Israel y líder de "Israel Betenu", uno de los partidos con los que gobierna en coalición, ha advertido de que su formación "no será parte de un proceso en el que Israel se rinda a las demandas palestinas".

Por su parte Abás ha advertido de que la colonización y la paz no pueden ir juntas, mientras se enfrenta a las críticas del grupo extremista Hamás que considera que el líder palestino se ha rendido al sentarse a negociar sin una agenda previa.

Durante el fin de semana el ambiente se fue caldeando con las declaraciones del rabino Ovadia Yosef, líder espiritual del partido ultraortodoxo Shas (el tercero más grande de la coalición que gobierna el país), quien dijo que tanto el presidente Abás como el pueblo palestino "desaparecerán" de la faz de la tierra.

El Cuarteto para Oriente Medio (formado por la ONU, la UE y Rusia, además de EE.UU.), que ha respaldado las negociaciones, ha pedido a ambas partes que "respeten la calma y la moderación, y se abstengan de realizar actos de provocación y retórica incendiaria".