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Ortega Cano, condenado a dos años y medio de cárcel por homicidio imprudente

La juez condena la conducción temeraria del torero, que causó un accidente de tráfico en el que murió otro conductor, aunque anula la prueba de alcoholemia. La fiscalía y la acusación particular pedían 4

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El Juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla ha condenado a dos años, seis meses y un día de cárcel al extorero y ganadero José Ortega Cano por el accidente de tráfico mortal que provocó el día 28 de mayo de 2011 en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla), en el que murió el conductor de otro vehículo, Carlos Parra.

En una sentencia notificada este miércoles a las partes personadas en el procedimiento, la juez Sagrario Romero condena al exmatador de toros como autor de delitos de homicidio imprudente y de conducción temeraria con resultado de muerte. Sin embargo, anula la prueba de alcoholemia que certificaba que el matador de toros conducía con 1,26 gramos de alcohol por litro de sangre en el momento de los hechos, ya que la juez destaca que se rompió la cadena de custodia de las muestras.

La magistrada ha sido más benévola en su condena que los cuatro años de prisión que pedían tanto la Fiscalía como la acusación particular que ejerce la familia de la víctima.

Aparte de la pena de cárcel, la juez impone a Ortega el pago de una indemnización de 120.000 euros a la viuda del fallecido, Carlos Parra, y de 19.000 euros a cada uno de sus dos hijos.El abogado de Ortega Cano, Enrique Trebolle, ha anunciado que va a recurrir la sentencia ante la Audiencia de Sevilla, y lo mismo han hecho los abogados de la familia Parra, pese a mostrarse satisfechos porque la condena de dos años y medio de prisión implique, de confirmarse, el ingreso en prisión del torero.

El abogado de Ortega Cano solicitó en el juicio la libre absolución al entender 'nula de pleno derecho' la prueba de alcoholemia en la que su cliente arrojó un resultado de 1,26 de gramos de alcohol por litro en sangre, ya que consideró que se rompió la cadena de custodia en el Hospital Virgen Macarena donde fue ingresado tras el siniestro. La juez le ha dado la razón en este punto.

En la vista oral celebrada el pasado mes de marzo, Ortega Cano insistió en que respetó las señales de tráfico, condujo a la velocidad reglamentariamente permitida y no bebió alcohol antes del accidente, subrayando que únicamente se tomó dos coca-colas y 'se mojó' los labios con una copa de cava que le ofrecieron en un establecimiento hostelero.

(Habrá ampliación)