Público
Público

Patricia Cornwell gana el V Premio Internacional de Novela Negra RBA

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La escritora estadounidense Patricia Cornwell ha ganado hoy el V Premio Internacional de Novela Negra RBA, dotado con 125.000 euros, con la obra "Red Mist", que supone la 19 entrega de su personaje más conocido, la detective forense Kay Scarpetta.

La novela, que se publicará a finales de año en España con el título "Niebla roja", ha sido proclamada ganadora por el jurado del premio, que había recibido 211 manuscritos de doce países.

Considerada una de las más prestigiosas damas del crimen, Cornwell consolida un premio todavía joven que tiene en su palmarés nombres como el español Francisco González Ledesma, el italiano Andrea Camilleri, el británico Philip Kerr o el también estadounidense Harlan Coben.

El personaje de Scarpetta condensa en su actuación toda su filosofía sobre los crímenes, según ha explicado hoy en Barcelona la autora en su primera visita a España: "Los delitos son resueltos por las personas, no por las máquinas".

"En las primeras novelas, -ha explicado la autora- la protagonista utilizaba lo más reciente de la tecnología, pero en esta nueva entrega he hecho que Scarpetta sólo se ayude de su mente para resolver el misterio".

Y para subrayar esa soledad de la detective, Cornwell ha puesto a su personaje en una situación única: "en un camión de mercancías destrozado y destartalado en medio de la ciudad de Savannah, en el estado de Georgia, fuera de su jurisdicción".

Cornwell ha confesado que cuando comenzó su carrera como periodista de sucesos siempre pensaba en qué sucedía con el cadáver: "Me interesaba saber qué le pasaba al cuerpo y eso me llevó a realizar estudios de ciencia forense para tener una base que me permitiera escribir libros de novela negra".

Asegura la autora que "la investigación del cadáver es la parte más interesante de todo el proceso" y no puede evitar lamentar que "cuando se produce un crimen, la víctima suele ser trivializada y nos centramos y obsesionamos sólo en el asesino", por esa razón, añade, "Scarpetta siempre preferiría estar sola en la sala de autopsias, antes que entrevistar a Ted Bundy en la penitenciaría".

No muestra Cornwell cansancio por haber acompañado a su personaje desde hace más de veinte años: "Mi relación con Scarpetta es muy buena, pero no estoy segura de que ella sepa que yo existo".

Desde que publicó "Postmortem", en 1990, el personaje, reconoce la autora: "ha cambiado, conforme yo me he hecho mayor, de estilo, de maneras de ser, de perspectivas", pero algo parece inalterable, "sigue siendo una persona muy agradable, con la que se puede pasar un buen rato".

La evolución del género ha condicionado asimismo la de su investigadora: "al comienzo de mi carrera me interesaban los procedimientos forenses que se llevaban a cabo en la morgue, pero luego proliferaron los procedimientos forenses en series televisivas y dejaron de interesarme".

En sus novelas más recientes, la detective tiene un conocimiento absoluto de la tecnología, pero, como sucede en "Red Mist", la historia "ya no se basa tanto en la tecnología como en lo que piensa Scarpetta".

Si Cornwell está considerada una precursora de series televisivas como "CSI", "Bones" o "Dexter", también ha sido pionera en cierta reivindicación feminista del género negro.

"Brindo las mismas oportunidades a todos los empleados, también a las mujeres malvadas" y añade: "El común denominador de la maldad no es el género, sino la situación de abuso de poder y en eso las mujeres no están libres de culpa".

En un intento de teorizar sobre el género de la maldad, la autora de "La jota de corazones" o "Punto de partida" comenta: "el asesino masculino es más violento desde un punto de vista físico, pero la asesina suele utilizar otros métodos más crueles como el envenenamiento. Las mujeres malvadas son peores porque son más inteligentes y sabemos cómo hacer sufrir más".

Ha revelado que es una "mala lectora" de novela negra, por miedo a que influya en su estilo, y en cambio sus lecturas se dirigen a "biografías, a gran literatura como Hemingway o a gran poesía como Lorca".

Jose Oliva