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El PCE pone fin a su "auto-clandestinidad" y receta ideología ante la crisis

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Bajo el lema "Hay una salida por la izquierda. Luchamos por el socialismo", el PCE celebrará el mes próximo su XVIII Congreso con el objetivo de fortalecerse, terminar de salir de esa "clandestinidad autoimpuesta" hace años y demostrar que el comunismo es el camino para superar la crisis.

Un Congreso que se celebrará en Madrid los días 6, 7 y 8 de noviembre y en el que la actual dirección dará paso "sin hipotecas, herencias ni caminos marcados" a un nuevo equipo que previsiblemente dirigirá José Luis Centella, si de aquí a quince días no se presenta otra candidatura alternativa para disputar la Secretaría General que ahora ocupa Francisco Frutos.

Tras años de destacada presencia política y parlamentaria, el PCE inició a principios de los noventa un proceso de debilitamiento y fractura interna que le llevó a una especie de "segunda clandestinidad", no ya por la ilegalidad como la que había sufrido durante el Franquismo, sino autoimpuesta.

Este cónclave -como ya empezó a pasar tras el XVII Congreso en 2005- pretende precisamente invertir esa tendencia y que el Partido Comunista recupere su presencia en la sociedad como un partido "unido, fuerte y visible", y trabajando en el seno de Izquierda Unida.

Felipe Alcaraz, actual presidente del PCE, ha señalado a Efe que ya desde el anterior Congreso el partido ha ido saliendo de esa especie de "segunda clandestinidad", y hoy más que nunca hace falta "un PCE fuerte para una IU fuerte", dos fuerzas políticas que no se contrapongan, sino que se retroalimenten.

Por eso, la unidad será clave en el cónclave, y Alcaraz confía en que las candidaturas que se presenten sean de consenso, como lo es la -hasta ahora- única lista que opta a dirigir el PCE, encabezada por el dirigente comunista andaluz.

José Luis Centella parece contar con buena aceptación; así lo ve el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, que le define como un hombre "honesto, decente, que lleva toda la vida luchando por la gente humilde y comprometido con el PCE", según ha declarado a Efe.

De todas formas, para Lara es más importante una buena dirección colectiva que refuerce la ideología, presente propuestas concretas y concilie las distintas corrientes internas del PCE. "Él puede cumplir estos papeles perfectamente: concitar consensos y ayudar a fortalecer el PCE, que supone a la vez fortalecer a IU y ayudar a construir el socialismo del siglo XXI", subraya.

Si Centella es elegido por los 550 delegados del Congreso, tendrá el camino abierto para hacer avanzar al PCE "sin herencias, caminos ya marcados ni hipotecas" de la actual dirección, garantiza Alcaraz, quien quiere seguir trabajando para el partido, pero desde un segundo plano tras 40 años en "primerísima línea".

Desde el punto de vista de Cayo Lara y de Felipe Alcaraz, lejos de abandonar los postulados del comunismo la situación económica actual requiere todavía más ideología, porque sin ella "no hay democracia real".

"Nos hacen creer que sin mercado no hay democracia", se lamenta Alcaraz, quien se niega a que el PCE se convierta en un partido socialdemócrata o que adopte medidas que no sean más que "variantes cosméticas" del capitalismo.

Igual opina Lara, para quien la ideología comunista y sus principios de igualdad, solidaridad y justicia cobran todo su sentido ante una crisis mundial que no es sólo económica o financiera, sino "sistémica, una crisis de civilización y de valores".

"Hay que dotarnos de más ideología", recomienda Lara, que advierte de que muchos partidos de la llamada "izquierda europea" confunden a los electores al defender, en realidad, políticas neoliberales que sólo ayudan a perder las conquistas que durante la historia lograron los trabajadores y las capas sociales.

Otro de los aspectos en los que el PCE quiere avanzar en su Congreso es en la paridad efectiva y en aumentar la responsabilidad "real" de la mujer en sus órganos de dirección.