Público
Público

El PP alimenta el espectro del rescate a España

Rajoy vuelve a jugar el papel de moderado, pero su portavoz económico afirma que el país está "al borde del precipicio"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El fantasma que recorre Europa y que vuelve a poner contra las cuerdas a Grecia tiene también a España 'al borde del precipicio'. Así lo ve al menos la principal autoridad económica del PP, Cristóbal Montoro, que ayer volvió a alimentar el espectro de un eventual rescate a España mientras su correligionaria Esperanza Aguirre se mostraba en Madrid partidaria de la dación en pago que la entrega del piso salde la hipoteca, paradójicamente una de las bichas que más asusta a los mercados.

El líder del partido, Mariano Rajoy, fue también rotundo sobre los nubarrones sobre España, pero repitió el esquema que ya ensayó con el aval del Constitucional a Bildu: con guante de seda en puño de hierro, subrayó un perfil moderado sin renunciar a la grave acusación. Y evitó desautorizar a sus subordinados que, como ayer Montoro y otros dirigentes cada día en esta campaña, insinúan que España será rescatada si el PP no toma el mando.

Sobre Montoro no dijo Rajoy ni palabra. Y sobre la propuesta de Aguirre, contraria a la posición oficial del partido, dijo que 'la había escuchado, pero que no tenía los datos'.

Justo esta semana se cumple un año del giro económico del Gobierno coordinado con toda la UE precisamente para apuntalar el rescate griego. Pero el huracán que aún amenaza con llevarse el euro por delante siguió con Irlanda, luego con Portugal y el remolino amenaza ahora con volverse a posar sobre Atenas con una virulencia mucho mayor.

Con un segundo rescate a Grecia encima de la mesa, el PP insiste en que España está en la misma situación que hace un año: 'al borde del precipicio', en expresión de Montoro. Y, según reiteró, habrá que 'corregir cuanto antes' la 'situación de vulnerabilidad' del año pasado, que a su juicio incluso se ha agravado porque, tras el anuncio de Zapatero de no optar a la reelección, 'no hay nadie al mando'.

La propuesta de Aguirre es sólo simbólica, pero inquieta a la banca

El mes pasado, Montoro ya secundó la tesis expuesta por José María Aznar en un altavoz tan influyente como la Universidad de Georgetown, en Washington, donde dijo que España tiene 'muy complicado pagar la deuda'. También con Bildu, el expresidente del Gobierno y del PP ha secundado a los duros del partido en este complejo equilibrio que mantiene la formación para pescar simultáneamente en todas las franjas que van del centro a la extrema derecha intentando al mismo tiempo que Rajoy no asuste a los progresistas desencantados.

El espectro del rescate se agita en muchos actos del PP en la campaña. Por ejemplo, el lunes, en Cáceres y junto a Montoro, el candidato a la presidencia de Extremadura, José Antonio Monago, se refirió al primer ministro de Portugal, país que acaba de pedir el rescate, como 'el Zapatero portugués'. '¡Sócrates y Zapatero están arruinando a sus pueblos!', clamó.

García Escudero recuerda que Madrid no puede regular la dación

O, el mismo día, Juan Vicente Herrera, candidato a la reelección en Castilla y León: solicitó elecciones urgentes porque, de lo contrario, la economía española está abocada al 'desastre'.

Con el mismo mensaje de fondo e incluso con referencias a Grecia, pero con el añadido explícito de que España no va a necesitar rescate, se expresó ayer Rajoy en Vigo. El líder conservador culpó al Gobierno de 'la falta de confianza' en la economía española y agregó que la crisis griega es 'enormemente preocupante' para España. Eso sí, luego descartó el rescate a España.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mostró su indignación con el PP en un mitin en Santander: la actitud de la oposición, dijo visiblemente molesto, trata permanentemente de 'socavar la credibilidad económica de España'. Previamente, la portavoz del comité electoral del PSOE, Elena Valenciano, ya había exigido al PP 'que deje de cuestionar la solvencia de España por intereses puramente electorales'.

También del PP salió ayer una de las propuestas que más sudores fríos ha provocado en los últimos meses a los grandes actores de los mercados en España, desde la banca hasta las agencias de rating: la dación en pago. Es decir, que la entrega de la vivienda salde la hipoteca con el banco, como sucede en varios Estados de EEUU y como reivindican aquí organizaciones sociales y la izquierda minoritaria.

Dos días después de denunciar en el debate de Telemadrid el peligro socialcomunista, Aguirre levantó esta bandera de IU y otros partidos, cuya regulación no depende de las autonomías, sino de Las Cortes -acaba de constituirse una subcomisión en el Congreso-, donde se ha registrado además una Iniciativa Legislativa Popular que exigirá 500.000 firmas y que sistemáticamente han rechazado tanto el PP como el PSOE precisamente por el pánico que causa en los mercados.

Aguirre subrayó ayer que su propuesta se refiere únicamente a las hipotecas que se firmen en el futuro y sin modificar la Ley Hipotecaria, con lo que su apuesta implica en la práctica una mera sugerencia para que lo pacten individualmente bancos y clientes.

El líder de IU, Cayo Lara, subrayó que la propuesta no tiene 'ningún valor' y coincidió con el PSOE con que el mero hecho de que la plantee indica que Aguirre no lo tiene tan bien como dicen los sondeos. Pero ante la simple mención de 'dación en pago' en boca de la líder del PP madrileño, la patronal bancaria (AEB) salió a recordar que, si la propuesta prospera, los bancos 'darán menos créditos, más caros, por menor importe y a un plazo de amortización más corto', informa Efe.

Alarmada por el empuje de las asociaciones sociales que exigen la dación en pago, la AEB remitió en marzo una carta a Economía advirtiendo de sus efectos y Fitch Ratings ha amenazado con una rebaja de la calificación inmediata si se llegara a aplicar a las hipotecas ya firmadas.

La gran mayoría de líderes del PP evitó la polémica con Aguirre recordando que la propuesta está en estudio en el Congreso, aunque el portavoz en el Senado, Pío García Escudero, dejó claro que no le hizo ninguna gracia: '[Aguirre] no tiene competencias', subrayó el dirigente, protagonista involuntario de otro tipo de rescate, en 2009: cuando estalló el caso Fundescam de presunta financiación irregular del PP madrileño, Aguirre se defendió así: 'Que le pregunten a Pío, Pío, Pío'.