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El refuerzo del fondo de rescate afronta una semana clave

Países que han puesto trabas, como Alemania, Austria o Finlandia, deciden si lo ratifican

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Tras semanas de sobresaltos bursátiles y bloqueo en las negociaciones con Grecia, podría parecer que a la zona del euro le hace falta un milagro para evitar el desastre. Sin embargo, tanto para las instituciones europeas como para el G-20, tan solo con cumplir con lo acordado saldría de la zona de peligro. Los jefes de Gobierno de los países del euro pactaron el 21 de julio el segundo paquete de ayudas para Grecia y el refuerzo del fondo de rescate, tanto en el dinero disponible como en las posibilidades de actuación.

Esos acuerdos siguen en el aire, al igual que la ayuda urgente a Grecia, que forma parte del primer rescate pero que no se enviará a Atenas hasta que el Ejecutivo de Yorgos Papandreu se comprometa con los ajustes. Por una parte, Grecia es presionada para cumplir con la austeridad a la que se comprometió.

Por otra, la zona del euro lleva dos meses dudando si cumplir con lo pactado. Las trabas de los parlamentos nacionales y en muchos casos de los partidos que integran coaliciones de Gobierno ha puesto en duda la palabra de los líderes del euro. Sólo cinco países han ratificado ya los acuerdos: España, Francia, Italia, Luxemburgo y Bélgica. Para que entren en vigor es necesaria la unanimidad de los 17 socios del euro. En Alemania, la canciller Angela Merkel se enfrenta quizás a la votación más compleja de los últimos años en el Bundestag, la cámara baja. Sus socios de Gobierno, los liberales dirigidos por Philipp Rösler, no han ahorrado agresividad para oponerse al refuerzo del fondo de rescate, que supone un aumento en las garantías que pone cada país. La votación, prevista para este jueves, será toda una prueba de cohesión en el partido de Merkel y su formación hermana, en cuyas filas hay también muchos escépticos.

Un día después, Austria debería dar su apoyo a los acuerdos. El país, que ha coqueteado abiertamente con la bancarrota de Grecia, pidió la semana pasada estudiar todas las posibilidades antes de seguir apoyando a Grecia. Tras amenazar con demorar el voto, renunció a la vía rápida en su parlamento, que mañana medirá los apoyos en una comisión parlamentaria antes del voto en el pleno.

En Eslovenia, el colapso del Gobierno amenazó con suspender el voto hasta diciembre, pero el pleno del parlamento debería aprobarlo mañana, antes de saber si se convocarán elecciones generales para las próximas semanas. Pasado mañana, el parlamento finlandés hará lo propio en una votación en la que 'probablemente' gane el sí, según la ministra de Economía, Jutta Urpilainen.

Tanto en Eslovenia como en Finlandia, los Gobiernos encabezados por partidos europeístas deberán convencer a sus socios de coalición o a partidos de la oposición. Además, la ratificación podría quedar solucionada esta semana en Chipre, Irlanda y Grecia.

Sin embargo, en Eslovaquia, Holanda, Estonia, Malta y Portugal la votación quedará probablemente para la primera quincena de octubre, añadiendo todavía más suspense a un trámite que debería haber sido solucionado a medidados de este mes, según el calendario previsto en la cumbre de julio.

El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, alertó la semana pasada de que la ratificación de los acuerdos es vital, y espera que se complete a mediados del mes que viene. Antes de esa fecha, la zona del euro y el FMI deberían haber desbloqueado los 8.000 millones que permitan a Grecia sobrevivir, al menos durante unas semanas más.