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Renault confirma sus objetivos en 2009 tras una abultada pérdida semestral

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La abultada pérdida de Renault en el primer semestre del año, 2.712 millones de euros comparados con los 1.581 millones de beneficios del mismo periodo de 2008, no ha modificado los objetivos para todo el año del grupo automovilístico francés, que puso el acento en que la situación desde abril es menos mala.

Renault, como ya hizo a comienzos de año, reiteró hoy al presentar sus cuentas semestrales que confía en terminar el año con un flujo de caja positivo (entre enero y junio ya generó 848 millones de euros) y con una cuota de mercado superior a la de 2008 (se mantuvo estable en el 3,7% en el primer semestre de este año), aunque no quiso aventurarse en dar indicaciones sobre resultados.

El director general, Patrick Pelata, avanzó que "nuestra cartera de pedidos sólida nos hace confiar en que el segundo semestre será mejor que el primero" en términos de ventas y por eso mismo se van a fabricar 164.000 coches más de los previstos inicialmente.

Pelata reveló que en la primera mitad del año al final habían salido de las cadenas de montaje 88.000 unidades más de las inicialmente programadas y que dada la reducción de existencias que se había programado a finales de 2008, el ritmo de recuperación de pedidos no había permitido alimentar el mercado alemán a la cadencia que se hubiera querido.

En concreto, entre enero y junio, el volumen de coches por vender (315.000) se redujo en 891 millones de euros respecto a finales de 2008.

La pérdida histórica de Renault en el primer semestre se debió a la "caída brutal del conjunto de los mercados", pero más todavía a la contribución negativa de sus filiales y grupos asociados: 1.584 millones de euros en total, de los cuales 1.217 millones por Nissan, 196 millones por AB Volvo y 182 millones por AvtoVAZ.

El hundimiento de las ventas de Renault tuvo su reflejo en un resultado de explotación negativo de 946 millones de euros entre enero y junio de este año, comparados con los 845 millones positivos que había conseguido en el mismo periodo del pasado año.

El margen operativo también cayó a números rojos en la primera mitad del año hasta los 620 millones de euros, frente a los 865 millones positivos entre enero y junio de 2008, a causa en gran medida, entre otras razones, de la disminución del volumen de coches vendidos (978 millones) y también del deterioro del precio medio.

La facturación sufrió un descenso del 23,7% a 15.991 millones de euros, aunque el grupo francés insistió en la evolución menos desfavorable en los últimos meses, ya que en la división de automóviles el repliegue, que había sido del 30,8% en el primer trimestre, pasó a ser del 16,9% en el segundo.

Aunque no espera una recuperación del mercado automovilístico global por lo menos hasta 2011, Renault no lo ve tan negro como lo pintaba a comienzos de año, y para este año espera un retroceso del 12% respecto a 2008 (ya no del 15%) con más de 57 millones de unidades vendidas.

En Europa, que es su mercado doméstico, confía en que la caída de matriculaciones en el conjunto de 2009 -y después de un descenso del 13,7% en el primer semestre-, se limite al 8% y no el 11% calculado anteriormente.

En ese contexto, el fabricante francés confía en beneficiarse de la comercialización de nuevos coches o versiones, y entre ellos hoy anunció que venderá en Europa desde 2010 dos berlinas de gama alta fabricadas en Corea del Sur, una de las cuales (la SM3) se ha lanzado ya en ese país asiático.

Se trata de la SM3 de su filial surcoreana Renault Samsugn, a la que seguirá la SM5, indicó Pelata, que matizó que eso no significa que la casa matriz va a abandonar el segmento de la gama alta, y así el Laguna se seguirá produciendo en Francia.

En cualquier caso, el director general hizo notar que la tendencia del mercado es "un movimiento hacia coches de gama media y baja, y eso es más bien una buena noticia para Renault", ya que el grueso de sus modelos están en esos niveles.