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Repsol diseña un plan inversor con el que prevé triplicar su beneficio en 2012

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La petrolera hispano-argentina Repsol YPF presentó hoy un plan de inversión de 32.800 millones de euros para el periodo 2008-2012, con el que espera triplicar su beneficio neto en cinco años y reequilibrar su cartera de activos para reducir su exposición en los países de Latinoamérica.

El presidente de la compañía, Antonio Brufau, afirmó en conferencia de prensa que el nuevo plan estratégico es "sólido", se basa en "proyectos con nombres y apellidos, que vienen con la rentabilidad debajo del brazo", y en unas previsiones macroeconómicas "prudentes".

La petrolera ha organizado su estrategia de crecimiento en torno a tres grandes áreas: los negocios que forman el núcleo de la actividad de la petrolera (exploración y producción, gas natural licuado y refino y márketing), YPF, que se convierte en una participación operativa estratégica, y Gas Natural, que tendrá la consideración de empresa participada no estratégica.

El 65 por ciento de la inversión total (21.300 millones) se destinará a actividades relacionadas con áreas de negocio básico ("core bussines").

Dentro de éstas, Repsol YPF ha identificado diez proyectos concretos, a los que se destinará 14.100 millones de euros, el 43 por ciento de la inversión global, entre los que destacan las inversiones en las refinerías españolas de Cartagena y Bilbao (3.900 millones) y la portuguesa de Sines.

En "upstream" (exploración y producción), los proyectos de alto crecimiento son los yacimientos de Genghis Khan, en el golfo de México, Libia, Carioca (Brasil), Regganne (Argelia) y las exploraciones en el bloque 39 en Perú.

El objetivo es elevar la producción en un 5 por ciento, hasta los 410.000 barriles diarios en 2012, y superar la crisis desatada tras la reducción de reservas que la compañía tuvo que anunciar a principios de 2006.

Por último, la actividad de gas natural licuado aporta dos proyectos concretos: Perú LNG y Canaport (Canadá).

El cambio de rumbo servirá para reequilibrar la cartera de activos del grupo y reducir su exposición en Latinoamérica frente a otras zonas con mayor estabilidad regulatoria.

Según sus estimaciones, en 2012 su presencia en los países OCDE aumentará desde el 40 por ciento de 2004 al 55 por ciento, mientras que Latinoamérica se comportará de forma inversa y reducirá su peso del 52 por ciento al 31 por ciento.

La petrolera ha tomado como referencia para sus análisis un precio medio del barril de crudo de 55 dólares este año y de 60 dólares en 2012.

La nueva estrategia le permitirá multiplicar por 2,8 su beneficio neto, por 1,8 el EBITDA y duplicar el resultado operativo.

La petrolera, que también presentó hoy sus resultados, logró en 2007 un beneficio neto de 3.188 millones (un 2 por ciento más), un EBITDA de 8.573 millones y un resultado operativo de 5.808 millones, magnitudes que descienden el 5,3 y el 1,7 por ciento, respectivamente.

La compañía acusó la apreciación del euro, moneda en la que presenta sus cuentas, respecto al dólar. Si presentara sus cuentas en la divisa estadounidense el resultado neto habría subido el 14 por ciento.

La petrolera evitó dar una previsión de reparto de dividendo al término del plan estratégico al considerar que su negocio está sujeto a "variables exógenas" difícilmente controlables, explicó Antonio Brufau.

El presidente de la petrolera también se refirió a la reordenación del sector y al papel relevante que, a su juicio, jugará Gas Natural, participada en un 30 por ciento por Repsol YPF.

La compañía presidida por Salvador Gabarró "va a estar en alguna movida, no sé si dentro de tres o seis meses, pero va a ser un consolidador o un consolidado", dijo.

No obstante, puntualizó que el Consejo de Administración de Repsol YPF "jamás" ha discutido sobre una eventual fusión y aclaró que la petrolera no formaría parte de ninguna operación.

Sobre cómo, cuándo o a quiénes implicaría la operación, Brufau fue cauto: "Habría que verlo". "Ya veremos". "Todo está abierto".