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"La Roja" desata la fiebre por el 11.710

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Nunca, en los casi doscientos años de historia que tiene a sus espaldas el más popular de cuantos sorteos de lotería se celebran en España, el Gordo de Navidad ha terminado en 10, una circunstancia que poco parece haber importado a quienes, en apenas unas horas, agotaron el 11.710, un número de feliz e imborrable recuerdo.

El domingo 11 de julio de un 2010 cargado hasta entonces de malas noticias, un gol de Andrés Iniesta en la prórroga del partido daba el triunfo a "La Roja" en la final del Mundial de Sudáfrica, frente a una selección, la holandesa, que había saltado al césped con aire chulesco y ganas de repartir estopa.

La victoria "in extremis" de la selección de España desató tal euforia colectiva que, al menos por un tiempo, la crisis económica dejó de ser noticia de portada.

A principios de julio, pocos días antes de tan histórico triunfo, en la administración de lotería número 1 de Manresa (Barcelona) se recibía completo -1.950 décimos- el 11.710, número al que, desde hace tiempo, están abonados muchos vecinos de la localidad y de otros lugares de la comarca, además de Barcelona y Andorra, y al que juegan durante todo el año, no sólo en Navidad.

La mitad aproximadamente de los casi dos mil décimos del 11.710 tenían pues dueño antes de que los chicos de Vicente del Bosque se convirtieran en campeones del mundo, pero la otra mitad "se vendió en muy poco tiempo, casi, casi en horas", comenta por teléfono a Efe la hija del titular de la administración, Santiago Oller Vilaseca.

"En la mañana del lunes 12 de julio -recuerda la lotera- recibimos tal avalancha de llamadas, desde los lugares más alejados, que no dábamos abasto en atender el teléfono. Se vendió enseguida". Incluso hoy, hay quien sigue llamando con la esperanza de hacerse con un décimo de ese número fetiche.

Algo parecido ha ocurrido con el 11.555, agotado también porque corresponde con el minuto exacto -115' 55''- en el que Iniesta metió el gol de la victoria.

Si a los jugadores del Gordo de Navidad se les pregunta por supersticiones, manías y preferencias a la hora de escoger un número, apenas un 10,7% se atreve a reconocer algún tipo de rito, y más del 90% no cree que existan números especiales que atraigan la suerte, aunque luego la realidad demuestre lo contrario.

Así se desprende de un estudio elaborado por Ventura24.es, plataforma líder en la gestión online de la lotería y otros juegos del Estado, que indaga en las motivaciones y hábitos de compra de la lotería de Navidad.

Sólo al 26,79% de los españoles, según el estudio, le gusta jugar al número que coincide con la fecha de nacimiento de uno de sus hijos, de su pareja o de sí mismo, de su boda o su divorcio, y un 35,7% afirma que simplemente elige números "bonitos". El 28,6% compra los décimos que "pilla", sea cual sea el número.

El 58% mantiene la tradición de intercambiar lotería con familiares y amigos, un 40,2% es contrario a regalar décimos o participaciones y un 8% de españoles tiene la manía de comprar algún décimo en lugares donde ha ocurrido una catástrofe natural o cualquier otro tipo de desgracia.

La misma mala suerte que hasta el momento han tenido los números acabados en 10, por mucho perejil que sus poseedores hayan puesto a San Pancracio, la han sufrido los terminados en 21, 31, 41, 51, 59, 67 y 82, entre otros. El Gordo de Navidad tampoco ha terminado nunca en 13, si bien, y pese a su fama de cenizo, es de las primeras terminaciones en agotarse sorteo tras sorteo.

Muy codiciados son los capicúas, aunque la suerte del Gordo nunca se ha fijado en uno con tal característica, o los que comienzan o terminan en el tan erótico 69. Las terminaciones 666 -en una ocasión la suerte eligió tan diabólica combinación- y 777 figuran también entre las más demandadas.

A las mujeres, asegura el estudio de Ventura24.es, les gusta jugar números que acaben en par -el 2, el 0 y el 4 son sus favoritos-, mientras que los hombres prefieren los impares, especialmente el 5, el 7 y el 9.

El número que representa el libre albedrío del ser humano, el de la primavera, la salud y la energía sexual, el número de la experiencia y el que en el tarot se corresponde con la figura del Papa, el 5, es el mejor tratado por la fortuna, ya que el Gordo de Navidad ha terminado así en treinta ocasiones, aunque nunca en 25.

Le siguen el 4 y el 6, con 26. Con menos suerte destaca el 1, seguido por el 2 y el 9, según datos de Loterías del Estado.

Sólo dos números, de los 85.000 que desde 2005 se meten en el bombo, han repetido fortuna: el 15.640, que tocó en 1956 y en 1978, y el 20.297, que resultó premiado en 1903 y mucho tiempo después, en 2006.

El primer Gordo de la historia, allá por 1812 en la ciudad de Cádiz, donde se celebró el primer sorteo de Navidad, fue para el 03604. El premio, 8.000 pesos fuertes.

Carlos Mínguez