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Con una rosa en una mano y un libro en la otra, miles personas ocupan las calles

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Banderines festivos en los autobuses, aunque es día laborable. Una rosa en una mano y un libro en la otra. Turistas en tirantes, sandalias y piel de gallina. Centenares de miles de personas ocupando las principales calles de ciudades y pueblos de toda Cataluña. Es Sant Jordi.

Más de 500 novedades editoriales en las más de 600 librerías que colocan tenderetes ante el público, con un Carlos Ruiz Zafón sobrevolando este año por encima de todos los autores. Y, además, en esta ocasión muchos ingleses, algunos a pecho descubierto, paseando por la Rambla barcelonesa a la espera del partido de fútbol de la noche entre el Barça y el Manchester.

El centro de la capital catalana, como ya es tradicional en esta jornada que ha amanecido soleada, ha sido un hormiguero desde las nueve de la mañana, siendo complicado dar un paso sin chocar con alguien, algunos preguntándose en voz alta si serían capaces de cruzar la plaza de Cataluña para llegar hasta el Liceo.

Algunas "senyeres" en los balcones y jóvenes parejas de enamorados entrelazados son también habituales en el paisaje de una "diada" como la de hoy.

Asimismo, es habitual tropezarse con conocidos escritores corriendo de un lado para otro, acompañados por agentes literarios o representantes de sus editoriales, trasladándose de caseta en caseta para complacer a sus lectores, muchos de ellos emocionados de poder contar con una sonrisa y una firma de sus ídolos en los libros adquiridos.

Cada año triunfa un autor de los denominados mediáticos y, esta vez, podría ser que uno de los que ocupara un lugar principal en el podio de este "género" fuera el siempre incorrecto Risto Mejide, que ha puesto en las librerías "El pensamiento negativo".

Durante un buen rato, el señor Mejide, sentado al lado de un Noah Gordon con tendinitis en un lado de la Plaza Cataluña, no ha parado de dedicar su libro, dar besos a una horda de fans, que no han cesado de chillar su nombre, e incluso de fotografiarse con la mayoría de ellos, rompiendo su dura imagen de jurado implacable del 'show' televisivo "Operación Triunfo".

Una maquillada Isabel Allende atendía a sus lectores, la mayoría mujeres, que incluso, al menos en dos ocasiones, no han podido reprimir las lágrimas y le han agradecido que gracias a sus obras hayan entrado en el mundo de la literatura.

Otra señora, en silla de ruedas, le ha dicho a Allende que era como su musa y otra no ha tenido reparos en decirle, simplemente, "gracias por escribir".

Esta jornada es también en Cataluña el día en que muchos músicos aprovechan para dar a conocer sus temas a pie de acera, con lo que al ruido ambiental provocado por miles de personas andando por las calles se une el de las notas de una canción.

Una entidad que este año ha puesto su tranquilo jardín a disposición de los escritores para que firmen sus libros ha sido el Ateneu barcelonés, que ha colgado en su entrada una enorme fotografía de la escritora Mercè Rodoreda, de la que se conmemora el centenario de su nacimiento.