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Los rumores sobre Francia llevan el pánico a las bolsas

La banca gala, en el ojo del huracán. Sarkozy pide a sus ministros acelerar las medidas de ajuste del déficit

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Una cadena de rumores sobre la bajada del rating de Francia se convirtió ayer en la punta de un iceberg de pánico que volvió a hundir las bolsas de todo el planeta. El salvavidas que había lanzado la Reserva Federal de EEUU el martes, manteniendo los tipos bajos e insinuando que podría aprobar una nueva ronda de ayudas, se pinchó en las bolsas europeas.

La paciencia no es una virtud que se le pueda atribuir al dinero y, a falta de noticias más concretas sobre los planes de la Fed, el miedo ante una vuelta a la recesión en EEUU se adueñó de los inversores. Y en momentos de pánico, tras casi 10 días de caída libre continuada,sólo queda un camino: huir.

Las agencias de rating niegan que vayan a bajar la nota a la deuda gala

La salida de dinero de la Bolsa, dejó fuertes pérdidas en todo los mercados de renta variable del mundo. Ese riesgo ayer se focalizó en Francia, el último de los países afectados por los problemas de deuda en Europa; pero las fuertes caídas de la banca arrastraron más a las bolsas italiana y española donde los valores financieros tienen más peso. La Bolsa de Milán cayó un 6,65%, y la española se dejó un 5,49%, hasta los 7.996 puntos, en la que fue la peor sesión desde mayo de 2010, tras el rescate de Grecia.

El Cac 40 de París, perdió un 5,45% , después de que un cúmulo de rumores arreciaron sobre el país. El más difundido, que la agencia de rating Standard & Poor's podría rebajar la calificación de su deuda y quitarles la máxima calificación: la famosa triple A. Se llegó a decir que tambiénFitch podría actuar en el mismo sentido. 'Los temores son algo incomprensibles teniendo en cuenta que S&P confirmó el pasado domingo, y volvió a confirmar ayer, que la nota de Francia no estaba en peligro. Fitch y Moody's también dijeron ayer que no era su intención modificar la calificación a Francia', explica Alberto Castillo de Capital Bolsa.

Pero la fiabilidad de estas empresas está por los suelos y nadie descarta cambios de opinión de un día para otro. 'Lo que verdaderamente golpeó a Francia, en concreto a sus bancos, fue la posibilidad de que se modifiquen las condiciones del rescate a Grecia y que se amplie el plazo de devolución de sus créditos a los propietarios de sus bonos. En ese caso, la banca francesa sería la principal afectada ya que es la que más exposición tiene a la deuda griega', aseguraJosé Cárpatos, director deSerenity Markets.

El Ibex se hunde un 5,4% en su peor sesión desde mayo de 2010

La alarma subió de intensidad tras conocerse que el primer ministro francés, Nicolás Sarkozy, tras suspender sus vacaciones, había convocado un comité de crisis para analizar la situación económica y financiera del país. Se llegó a decir que en esa reunión podrían estar representantes del banco Société Génélare para estudiar unos supuestos problemas de solvencia.

La realidad es que la reunión de Sarkozy había sido con sus responsables de Finanzas y Presupuestos y con el presidente del Banco Central de Francia. El presidente francés pidió a sus ministros que presenten con rapidez nuevas propuestas para garantizar que se cumplen los objetivos de déficit. Sarkozy explicó que el próximo 17 de agosto habrá una primera evaluación de esas propuestas y que el día 24 de este mes se tomarán las medidas definitivas.

Aunque los rumores fueron desmentidos (el banco ha solicitado una investigación oficial para descubrir el origen de los mismos), las acciones de las entidades financieras francesas se precipitaron en caída libre. Las pérdidas para Société Générale llegaron a superar el 23% durante la sesión. Al cierre de mercado, este banco francés cayó un 14,7%, y Crédit Agricole, un 11,81%. Toda la banca europea se había contagiado. Así, el italiano Intensa San Paolo perdió un 13,72%y Banche Por Unite, un 10,17%. En España, el más castigado fue el Banco Santander, que acumuló una caída del 8,33%. Un 7,83% se dejó BBVA.

Los seguros que cubren un posible impago de deuda, los llamados CDS, se dispararon hasta el nivel más alto de su historia para los bancos franceses. 'Si los CDS de los bancos franceses están sufriendo un ataque, me preocupa mucho. Eso significa que Francia está sufriendo un ataque, porque los bancos galos son los principales propietarios de los bonos franceses', advertía Yves Marcais, gestor de bolsa de Global Equities en París a la agencia Bloomberg.

Más que una situación orquestada, estas caídas podrían responder a cúmulo de órdenes resultado de un montón de fichas de dominó empujándose unas a otras. 'La gran parte de las órdenes de venta que se vieron en la sesión de ayer llegaron de EEUU. Allí, el miedo a una doble recesión de la economía ha llevado a los inversores a una huida masiva de todo lo que sea riesgo', asegura Alberto Castillo.

Según explica este experto, los grandes fondos de inversión estadounidenses habrían dado órdenes de venta para buscar inversiones más seguras. Eso provocó las primeras fuertes caídas de los valores europeos, lo que disparó los niveles de riesgo de algunos hedge funds que se vieron obligados a su vez a vender para equilibrar sus carteras de inversión. Y lo mismo sucedió con los siguientes, como si se tratara de fichas de dominó. 'La situación parece que se amplificó por el efecto de los programas automáticos de compra venta. Según explicaba la televisión estadounidense CNBC, estas máquinas están programadas más que en modo venta, en modo devastar. Por eso, las caídas ayer fueron tan exageradas', explica Castillo.

Esa huida masiva a las inversiones refugio propició una nueva caída de la rentabilidad del bono alemán (ver información superior), por lo que la distancia entre este y el resto de los europeos como el español o el italiano subieron. La prima de riesgo española se situó ayer en 283 puntos y la italiana en 290. Aunque la realidad es que la nueva intervención ayer del BCE comprando bonos de estos países hizo que el tipo de interés de sus bonos volviera a bajar por tercer día consecutivo. El español cerró en un 5, 030%, su nivel más bajo de todo el año.