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Santander también tiene que ampliar capital por la crisis

Captará 7.200 millones entre sus accionistas // Sufre un castigo bursátil del 5%

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Si el mercado quiere capital, lo tendrá. Eso es lo que pensó Emilio Botín cuando este fin de semana decidió ampliar el capital del banco en 7.200 millones de euros (un 25%), una determinación que contradice lo que había defendido públicamente hasta pocos días antes. El banquero mantenía que la entidad tenía capital suficiente para hacer frente a la situación actual y que no había, por tanto, ninguna necesidad de hacerse con más fondos, ni privados ni, mucho menos, públicos.

Pero la crisis avanza deprisa y los acontecimientos y los mercados obligan a adaptarse a las circunstancias. Botín ha tenido que ignorar sus palabras y apostar por una ampliación que hace más fuerte y solvente a la entidad pero que, de primeras, ayer provocó una caída del 5% en bolsa y dejó en entredicho los mensajes del banco, que hoy dice una cosa y al día siguiente hace otra.

Eso sí, sin cambiar de argumento, porque sigue manteniendo que no necesita la ampliación, pero que la realiza para atender a las exigencias de los mercados y para reducir la desventaja que le están provocando las inyecciones de liquidez que los diferentes Gobiernos europeos están realizando en las entidades con las que compite, como ING, Fortis o Royal Bank of Scotland.

Hasta hace pocos meses, tener un core capital (una forma de medir la solvencia de una entidad: incluye recursos propios y reservas) del 6% era suficiente. Ahora,los mercados exigen un 7% y Santander alcanzará aproximadamente esa cifra cuando ejecute la ampliación, aunque puede quedar ligeramente por debajo cuando descuente el efecto de la adquisición de Sovereign y de Banco Real.

Efecto para los accionistas

Santander se aprovechará del buen predicamento que tiene en los mercados para hacerse con esos 7.200 millones. Se los entregarán sus propios accionistas, que podrán adquirir cada título del banco a 4,5 euros, un 43% más baratos que el precio de cierre de ayer.

Los analistas consideraron atractiva la operación para los accionistas, especialmente después de que el banco prometiera que el próximo año les entregará, al menos, el mismo dividendo por acción que en 2008. Eso le obligará a hacer un enorme esfuerzo por aumentar sus beneficios, porque si el capital es un 27% superior (ya hizo una ampliación del 2% para comprar Alliance & Leicester), el beneficio tiene que crecer en la misma medida para seguir retribuyendo igual a cada acción. El director financiero del grupo, José Antonio Álvarez, aseguró que ese dinero no se captará para realizar nuevas compras.

Los analistas creen que queda poco margen para nuevas adquisiciones, aunque hacen hincapié en que es superior a la ampliación de 6.600 millones que consideraba necesaria el mercado, con lo que cabe la posibilidad de alguna compra adicional poco significativa.

Esta ampliación de capital pone presión sobre el resto de las entidades españolas, a las que el mercado también reclama algún tipo de medida para reforzar su solvencia. Según los analistas, Bankinter sería la más necesitada, dado que tiene un core capital del 5,3%. BBVA, según el último informe de Merrill Lynch, requeriría 2.200 millones más.

Sin embargo, la decisión de Botín les dificulta la operación a todos ellos, en caso de que quisieran hacerla, porque no es fácil recabar dinero en el mercado en las condiciones actuales después de que una entidad se haya hecho ya con 7.200 millones.

Una operación para fortalecerse con muchos peros

¿por qué es necesario tener un capital fuerte?

El capital es la forma de medir la solvencia y fortaleza de una entidad. Cuanto más elevado, más seguro es un banco. La forma más habitual de medirlo es el ‘core capital’, que es el de mayor calidad, y que sólo incluye los recursos propios y las reservas que se van constituyendo con los beneficios.

¿Cómo se genera este capital?

Los recursos propios y las reservas se generan de forma natural cada año con parte de los beneficios que se consiguen y puede también incrementarse con la venta de participaciones. Las compras realizadas en la mayoría de los casos provocan una disminución de los ratios de capital. A Santander le pasará con Banco Real y Sovereign.

¿Cómo afecta una ampliación al banco?

El Banco refuerza su capital, pero afronta una bajada del precio de sus acciones, debido a que ahora hay que repartir las mismas ganancias entre más títulos. Se denomina diluir el beneficio.

¿Cómo afecta a los accionistas?

Los que ya son accionistas tienen que afrontar la dilución de la acción y, por tanto, del importe de dividendo que les corresponde por acción. En este caso, podrán comprar títulos con una rebaja del 43% sobre el precio de mercado, que después podrán vender a una cotización superior. Si no quieren o no pueden acudir, tendrán la posibilidad de vender sus opciones. Las ampliaciones, aun así, generan incertidumbre.

BBVA critica la agresividad de Botín en las compras

La decisión de Santander ha generado malestar en el resto de entidades españolas, ya que les pone en el punto de mira y les obliga a tomar medidas sobre su capital. La mayoría de ellas negaron ayer que necesiten realizar ampliaciones y BBVA fue especialmente beligerante, aunque de forma interna. En público, aseguró que no necesita capital y que está muy cómodo con sus niveles (el 6,4% de core capital) gracias a su estrategia prudente. Sin embargo, en una nota interna distribuida entre sus sucursales, critica la estrategia realizada por su competidor, al que tacha de agresivo en su política de compras, por haber adquirido tres entidades este año, con los riesgos que ello implica.

Perfil conservador

Para justificar no tener que hacer una operación similar a la de Santander, explica que tiene un perfil de riesgo más conservador, no opera en negocios con morosidad elevada, como la financiación al consumo de Santander Consumer, y no ha tenido que hacer este año tantas compras de activos inmobiliarios como su competidor. Además, recuerda que puede conseguir capital con la venta de participaciones bursátiles o de su red de oficinas, algo que Santander no puede hacer porque ya lo ha vendido prácticamente todo. Las participaciones que tenía en venta ha tenido que pararlas por la ausencia de compradores, concluye