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Scandiuzzi defiende el equilibrio vocal y escénico para ser creíble en escena

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El bajo italiano Roberto Scandiuzzi ha defendido hoy en Santander la necesidad del equilibrio entre la técnica vocal y la escénica en los cantantes líricos, que no deben ser "trozos de madera" sobre el escenario sino que tienen que ser "creíbles" y tener presencia física al interpretar.

En una rueda de prensa, Scandiuzzi, que imparte en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo un curso de técnica vocal y escénica junto al director de escena Gustavo Tambascio, ha apostado por el "equilibrio justo" entre técnica vocal y escénica porque "el instrumento (la voz) debe sonar, aunque no basta sólo con cantar", ha dicho.

Sin embargo, este cantante ha lamentado que, a veces, sobre el escenario se ven "trozos de madera" en lugar de artistas, algo que "no puede ser".

A su entender, un cantante lírico debe "liberar su cuerpo" sobre las tablas y ser "un actor sobre el escenario" que "actúe y cante al mismo tiempo".

"(El intérprete) debe ser un actor que canta o un cantante que actúa, una combinación completa de muchas cosas, principalmente el sonido y su presencia física en el escenario", ha afirmado Scandiuzzi.

No obstante, ha alertado de que una de las principales cuestiones de las que carecen los cantantes cuando salen de las escuelas es el "instinto teatral".

Ha explicado que, mientras la técnica de expresión vocal se cuida desde el principio, como contrapartida, no suele considerarse que las nuevas generaciones de líricos tengan que salir "a actuar sobre un escenario" y "ser creíbles".

"Esto es algo que falta con demasiada frecuencia", ha advertido Scandiuzzi, que ha participado en varios estrenos del Festival Internacional de Santander (FIS) y ya impartió una primera edición del curso magistral de técnica vocal y escénica en la UIMP hace dos años.

Gustavo Tambascio ha incidido en que los cantantes habitualmente son "remisos" a la hora de combinar su voz y el tono que deben dar con la presencia sobre el escenario.

El director de escena ha señalado que en el curso que están impartiendo pretenden facilitar a los alumnos (una decena) los "rudimentos teatrales" que "exige" la lírica actual, que cuenta con un público cada vez más masivo y demanda una "credibilidad" y que los cantantes transmitan emociones.

Scandiuzzi ha hecho hincapié en que entre los alumnos del curso (barítonos, bajos, contratenores y sopranos) hay "muchísima calidad", y ha opinado que se ha producido "un cambio" de modo que los cantantes son "menos resistentes".

En su opinión, las nuevas generaciones están "menos acostumbradas a un trabajo que pide muchísima energía y concentración y lo que se necesita para subir de nivel".